jueves, 17 de marzo de 2016

Contando el cuento, invitando a soñar

#Quémáspues


Hace unos días estuvimos en un programa televisivo de nuestro país (Mañanas con Uno: Padre e Hijo recorrieron el mundo en su moto) contando nuestra historia, recordando desde que empezamos a soñar con esta travesía y cómo la fuimos desarrollando de país en país. Revivimos momentos muy graciosos, impresionantes y sobre todo la forma en que sacamos provecho de un montón de casualidades a nuestro alrededor: nos volvimos parte del paisaje y nos empoderamos del sueño que elegimos.





Lo más bacano de haber estado en el programa y de haber comenzado muy pronto las charlas es compartir con mucha gente esta sensación tan increíble de atreverse a ser feliz, de atreverse a entrar un poco más tarde a la universidad, como le pasó a Daniel, o de dejar por un tiempo el trabajo, como hice yo, porque uno muchas veces, por hacer lo urgente, no deja espacio para lo importante.



De todo esto han surgido algunas dudas porque hay mucha gente que nos escribe para felicitarnos, decirnos que sueñan con hacer lo mismo o algo parecido, que se encarretaron con nuestra historia. Entonces nos preguntamos qué les falta para empezar a ser felices.
No la felicidad como una sonrisa permanente e inamovible, sino como una serie de aprendizajes, recuerdos y vivencias que dejan huella para sacarte grandes sonrisas de vez en cuando.


Nosotros somos los pilotos de nuestras vidas: decidimos la ruta del GPS, elegimos el camino y el medio para llegar. ¿Y a vos qué te falta para empezar?