lunes, 20 de julio de 2015

Los campos de exterminio


“Nadie podrá llevar por encima de su corazón a nadie ni hacerle mal en su persona aunque piense y diga diferente” Esto lo pronuncio Jaime Garzon citando a como fue que los indígenas interpretaron el articulo 12 de la constitución colombiana que a mi me parece debería de ser un principio ético de todo ser humano. Hoy tristemente me vino a la mente porque acá en Camboya esta simple regla fue brutalmente violada durante el llamado régimen de Kampuchea Democratica, el 17 de abril de 1975 la historia dio un revés. Una serie desafortunada de eventos llevo a que Pol Pot, un comunista de pura sepa, se hiciera con el poder de Camboya, de manera inmediata hizo que todos los habitantes evacuaran las ciudades y se dirigieran a labrar el campo, ya que en su interpretación del comunismo las personas de las ciudades eran conocidos como los “nuevos” en oposición a los campesinos que se les llamaba los “viejos”, los “nuevos” no cabían en el proyecto de nación puramente agraria que tenia el líder y por lo tanto se tenían que volver campesinos o morir. 


Tan pronto subió al poder Pol Pot se volvió paranoico y empezó a matar de manera brutal a cualquier persona que pensara un poco diferente a el, todos los llamados vietnamitas contrarrevolucionarios, gente que no obedecía ordenes, cualquiera con alguna formación intelectual y finalmente madres niños inocentes por la simple sospecha, su lema era “mejor matar un inocente por accidente que dejar un culpable vivo”. Para cumplir tan macabro proyecto creo mas de 300 centros de exterminio al mejor estilo de los campos de concentración nazi, hoy estuve visitando uno de estos se llama Choeung Ek y queda en las afueras de la capital, Phnom Penh.




Al llegar lo primero que noto es una entrada muy decorada, paso por ahí y me venden el ticket que incluye audio guía, me pongo los audífonos y empiezo a escuchar, cuentan un poco de la historia del país y de como fue que el dictador ascendió al poder. Después el audioguia me llevo por un pequeño recorrido por el campo, todo fue un shock pero no fue sino hasta la primera fosa común que me di cuenta de lo realmente enfermo que fue lo que sucedió en este lugar. A la gente, para ahorrar balas, los mataban con cuchillos, bayonetas, martillos, azadones... entre otras cosas, después los arrojaban a una fosa común en donde eran olvidados. Seguí caminando por ahí y escuche un par de historias de sobrevivientes, bastante duras y en especial bastante interesante que al final esta gente decía que ellos en un principio tenían un gran deseo de vengarse de los Jemeres rojos (ejercito de Pol Pot) pero que con el paso de los años las heridas habían cicatrizado y los habían perdonado. Cuando ya creía que no se podía poner peor llegue a un árbol, ahí puse el numero en el audioguia y después de diez segundos escuchando no pude contener las lágrimas, este árbol se veía como cualquier otro pero en el los verdugos mataban bebes, los tomaban de sus piernas y brutalmente fracturaban el cráneo contra el tronco, la siniestra razón que tenían era que estos bebes crecerían para tomar venganza por la muerte de sus padres, entonces era mejor evitarlo cuando aun estaban indefensos. Despues de esto llegue a el monumento central de el parque es una estupa (construcción tradicional budista) en la cual se exponen 9000 de los cráneos de las personas que fueron asesinadas en este sitio. La vista adentro es sencillamente aterradora 17 niveles de cráneos y otros huesos expuestos como homenaje a las víctimas y recordatorio de lo que sucedió. Todo el tour me dejo aterrado, aburrido y triste pero me dejo gratamente sorprendido que de las cenizas de este desastre los camboyanos se recuperaron y sin olvidar el pasado miran al futuro con la cabeza en alto y las esperanzas encendidas.





La primera fosa común, en esta enterraron a 450 personas


 En esta fosa comun enterraron a 166 guardias, los mataron porque pararon de cumplir las ordenes del régimen, osea mostraron un trato humano con los prisioneros. Como una muestra mas de sadismo a estos guardias los decapitaron. 

 La gente deja manillas para honrar a las personas que murieron acá.

 El árbol macabro
 Mas de la mitad de los huesos enterrados en las fosas comunes fueron exhumados, debido a que las personas no estaban propiamente enterradas muchos de estos se perdieron y cada vez que llueve nuevos huesos salen a la superficie, en esa señal se lee "No se pare en los huesos".

 En este árbol se colgaban altavoces por los que sonaban canciones revolucionarias todo el día, para "animar" a los campesinos de los alrededores a trabajar. Por la noche los altavoces sonaban aun mas duro para disimular y ahogar los gritos de las victimas. 
 La estupa





Como los camboyanos espero con toda mi alma que este museo, los huesos y la historia que ahí se exhibe le sirva a la humanidad de recordatorio de la brutalidad que sucedió en este país y espero enormemente que esto ayude a que jamas se repita algo así