viernes, 5 de junio de 2015

Y llegamos a Mongolia


Junio 4

La azada del pan en los palos fue todo un éxito, el truco estaba en que fuera bien delgado y rotarlo bastante, así quedaba crujiente y muy sabroso. 

Luego de un buen rato al pie de la fogata, comiendo pan con una deliciosa salsa que cocinaron los alemanes nos fuimos a dormir. 

Al día siguiente me dio por lavar ropa, y eso si fue un desacierto total, ya que el agua del río estaba congelada.

Salimos del campamento rumbo a la frontera, pusimos gasolina en el último pueblo de Rusia, Tashanta, y nos comimos el último Borsh ruso.  

El lado ruso de la frontera nos tomo algo así como dos horas, pero en realidad fue fácil. De ahí recorrimos 30 km hasta el puesto de frontera de mongolia, y ahí empezamos a ver las cosas diferentes. Al entrar hay que pagar un dólar por que te desinfecten la moto, y lo único que hacen es tirarle un poco de agua a las llantas.   

Como recordaras vamos en un grupo con cinco alemanes, pues bueno, todos ingresamos juntos al control de pasaportes,  y atendieron a tres de ellos, y salió un funcionario y simplemente dijo que volviéramos al siguiente día, y que ahí había un hotel adelante o que podíamos armar nuestra carpa ahí en el parqueadero si queríamos, y nosotros hicimos esto último.

Después de pasar la noche más fría que hayamos tenido hasta el momento, pues estábamos a 2400 msnm, nos levantamos temprano y a las 10 en punto estábamos de primeros en la fila, hicimos todos los trámites correspondientes para las motos, incluso tuvimos que comprar un seguro, y nos fuimos para la primera ciudad, Olgii, como a 60 km de la frontera y para decepción mía, los últimos 30 km eran de pavimento. 
En fin, allí pusimos gasolina, retiramos plata, aireamos, compramos una línea de teléfono y nos bañamos.  Como te parece que acá en mongolia ofrecen el servicio de duchas de agua caliente por 30  minutos por un dólar, así que todos nos bañamos y avanzamos otros 40 km y acampamos cerca a un hermoso lago.

Hoy nos levantamos temprano y salimos rumbo a Khov, un pequeño pueblo a unos 230 km.  Tan pronto salimos a la carretera principal nos encontramos con otros dos alemanes en dos BMW 1150, saludamos y seguimos, y por fin se acabo el pavimento.   El camino realmente está compuesto por varias pequeñas carreteras, pues la gente va abriendo alguna nueva cuando las otras no les sirven.  Y con el fin del pavimento llegaron los problemas, las Urales empezaron a fallar, primero una perdió la tapa de la batería y ahí tuvieron que improvisar con el arreglo, luego otra tuvo una falla del alternador, luego la moto de Daniel sufrió un pinchazo, y finalmente uno de los motores sacó la mano y ahí si toco parar y armar campamento, ahí están desarmando, vamos a ver como continuamos mañana.  Al final hoy hicimos sólo 50 km.

Saludos y te cuidas. 

Posdata:
El daño fue que la balinera del árbol de levas estaba mala entonces en vez de rotar en un mismo punto el árbol de levas hacia un movimiento elíptico, eso hizo que el o-ring que mantiene el aceite adentro de el motor se dañara y causara una fuga, el aceite que salía caía en el contador de revoluciones de la ignición y hacia que este dejará de funcionar, causando que la moto se apagara y no pudiera andar. En ultimas ya lo arreglaron