sábado, 6 de junio de 2015

Reencuentro

Junio 1, día 302

Después de levantarnos, Efi, la chica de Chipre nos tenía listo un café caliente! Esta gente nos está malacostumbrando, después de tomar eso, empacamos y salimos para kosh-agash, un pueblo a unos 40 kilómetros de donde dormimos en donde teníamos planeado visitar a un padre ortodoxo que esta gente conocía.

Selfie antes de entrar al pueblo

La capilla ortodoxa del padre.

Resulto ser que es padre no estaba por ningún lado y nos recibieron unos trabajadores que estaban reformando la iglesia, ellos nos llevaron a su casa y nos dieron té. 

Pedro con los trabajadores

Al terminar ahí queríamos mi papá y yo queríamos tanquear ya que no estábamos seguros de que hubiese otra bomba mas adelante, ellos se quedaron comprando cosas para el almuerzo y enlatados para Mongolia. Casualmente vimos las motos de los alemanes parqueadss en la misma tienda donde andaban comprando ellos las provisiones, después de tanquear volvimos saludamos a los alemanes, nos dijeron que tenían planeado llegar al borde al igual que nosotros. Luego de despedirnos salimos en compañía de las urales a hacer un picnic. 
Esto es un picnic para ellos.

Tener espacio prácticamente ilimitado, ósea tener un sidecar, les permite cargar cosas que para un montoneto son exageradas, como tener comida para hacer un picnic con tabla de queso, 3 tipos de panes, salchichas, vegetales.... En todo caso eso estaba muy bueno, mientras comíamos nos volvieron a alcanzar los alemanes y pararon a decirnos que se acababan de encontrar a otros alemanes y les habían dicho que el borde hoy estaba cerrado porque era festivo y que había una tormenta de nieve mas adelante. Con esta nueva información decidimos que acampar ahí cerca era lo mejor que podíamos hacer, los alemanes se pegaron al plan y nos después de un debate decidimos que una persona debería ir a explorar y encontrar el mejor lugar para acampar. Martín 1 se ofreció y salió por pleno altiplano a una buena velocidad, a los 200 metros se encontró con una cuneta y sufrió de una aparatosa caída, lo ayudamos a parar a el afortunadamente no le paso nada pero su moto había sufrido daños menores por lo tanto alguien mas tenía que hacer de explorador. 

Un me ofrecí y después de una búsqueda implacable no encontré nada! Volví a donde estaban ellos y Martín ya estaba listo para volver a explorar, salimos de nuevo y encontramos un lugar genial al 15 kilómetros de donde estábamos. Volvimos con las nuevas noticias y toda la caravana se desplazó al lugar. 
  


Luego de armar campamento recolectamos madera e hicimos una fogata, el frío estaba tremendo. Toda la tarde nos la pasamos hablando, tomando cerveza y teorizando de cómo sería cruzar a Mongolia. Por la noche todos comimos pan casero (hecho en fogata) y un guiso muy bueno! Nos fuimos a dormir temprano en preparación para recorrer los kilómetros que nos faltan hasta la frontera y por supuesto , pasar esta!