domingo, 7 de junio de 2015

Desde Khov

Que mas pues. 


Ayer los alemanes se dedicaron a buscar y comprar partes para las Urales y sorprendentemente encontraron un Sidecar y lo compraron por 45 euros.  Por nuestro lado estuvimos en el mercado, y acá les encanta jugar Pool, tienen unas 30 mesas en un patio enorme al aire libre, y cubiertas con carpas, así que Ana, Daniel y nos pusimos a jugar, para lo cual somos bastante malos, al final cuando finalizamos, un local se me acerco a pedirme que jugáramos, y yo ni corto ni perezoso acepte de una, y ¡qué he hecho!, el hombre empezó a meter bolas como loco, y la gente empezó a acercarse a ver el juego, y gritaban, hacían sugerencias, nos regañaban, al parecer no habían visto un encuentro internacional de tanto nivel. El local fue cediendo a la presión y los nervios cobraron su precio, y de la forma en que me gusta, bola a bola, sin prisa pero sin pausa logre quedar solo con una bola por meter y el 8, a él le faltaba solo el 8 y para ese momento ya había más de 30 personas locales a nuestro alrededor. Fuel turno de tacar, y de la forma más épica meto la bola que me faltaba, ahora había que ir por el 8, la confusión era total, cada quien me señalaba la idea que tenía para meterla, y no dejaba de gritar "hay hay hay", y al final la suerte me favoreció y metí la bola. Qué alegría tan berraca, todos felicitándome. Y acá fue todo a punta de señas, pues no teníamos googletranslate. 


Por otro lado nos quedamos la noche en un Yurt, casa tradicional de Mongolia.


Saludos.