martes, 23 de junio de 2015

De nieve y desiertos

Junio 5, día 306

Nos levantamos con una vista muy de postal, una casita sola con un fondo muy poco común para nosotros los colombianos. Me pregunto si la gente de esa casa ya se cansó de la vista. 


Hoy nos esperaban unos cuantos kilómetros de offroad, nada de afirmado. La primera víctima fue Anna que tuvo un pinchazo, tuvimos tan mala suerte que no solo era cambiar el neumático sino la llanta completa ya que esta estaba tan gastada que fue mejor cambiarla para evitar otro pinchazo de una, sacar y meter una llanta de esas Urales es tremendo camello. 



El día progreso y nosotros también ! En 50 kilómetros pasamos de montañas verdes y nevadas a un desierto ni en hijuemadre, según entiendo este es el extremo noroeste del famosísimo desierto del Gobi, el cual cubre un tercio de la superficie de Mongolia. Se le abona al desierto que el clima estaba templado y no infernal como en el Sahara en Sudán.

 Parados en el desierto.

Al terminar de disfrutar del paisaje y hacer unas tomas con las cámaras decidimos seguir. La carretera pasó por paisajes muy arenosos y obviamente eso quizo decir que manejamos sobre mi antigua enemiga -la arena- manejar en este terreno en una moto que pesa 250 Kg es un reto, ya que uno siente que nunca esta en control de la moto y la única manera de no caerse en contra de toda intuición es acelerar mas! 


Después del desierto pasamos a una planicie con un poco de arena y una imagen increíble! Como no hay carretera cada cual va por donde mi dios le ayude entonces hay una gran cantidad de trillos y absolutamente nada de señalización, un paraíso para cualquier amante del offroad. 


Uno de los trillos.

El animo y la moral me duraron unos cuantos kilometros, ya llegando al pueblo el terreno se volvio muy maluco, pura calamina (rizado) -que pereza. 

Al llegar al pueblo, las urales, que increíblemente son más rápidas que nosotros en estos terrenos nos estaban esperando. Entramos juntos al pueblo y tanqueamos, luego encontramos un restaurante para calmar el hambre, encontramos uno llamado "winners", mientras estábamos afuera se nos acercó un local y en muy buen ingles nos pregunto que andábamos buscando, ellos aprovecharon y le dijeron que si sabia donde podían comprar repuestos para una Ural, el quedo pensativo y dijo que tenía que preguntar, nos pidió el número de teléfono y quedo de llamar mas tarde. Ya en el restaurante, lo único que logramos pedir fue esto:


No tengo ni idea del nombre del plato, lo único que puedo decir es que estaba bueno aunque la carne, era mas gorno que carne y esa textura de los "gorditos" no es de mi agrado. Al terminar en el restaurante decidimos buscar un lugar para acampar cerca al pueblo, en menos de 2 kilómetros encontramos un espacio desierto y ahí pusimos todos juntos el campamento!