martes, 23 de junio de 2015

De borrachos, delitos y detectives

junio 12, 13, 14 y 15


Junio 12 El ataque:

A las 8 de la noche llegué a Buutsagaan, solo en compañía de mi padre, a los otros los habíamos perdido a 50 kilómetros del pueblo cuando tuvimos un pinchazo. Al llegar, los de las urales, estaban soldando algunas partes de una moto y cambiándole el cardan a otra, al llegar estuvimos hablando un rato con ellos y faltando 15 minutos para que se pusiera el sol, decidimos que los que estábamos listos íbamos a ir a buscar un lugar para acampar. Entre unas y otras; Anne, Pedro, Elisabeth y yo salimos a las 10 pm justo después de que se ocultó el sol. Al cabo de tres kilómetros y justo después de de una colina vi que quizá a la izquierda de donde estábamos había un buen lugar, salí de la carretera en mi moto y de manera inmediata me quede pegado en la arena, mis compañeros me ayudaron a salir. Ya estábamos montándonos de nuevo a las motos cuando de la nada salieron tres motos y abordaron a Anne, le hacían señas de que querían gasolina y no se que mas cosas, al verlos así le dije a ella que siguiéramos, por lo tanto los ignoramos y seguimos, ellos se resignaron y desaparecieron, o eso creímos nosotros.

Seguimos otros 3 kilómetros hasta que a unos 200 metros a la derecha de la carretera encontramos otro lugar, manejamos hasta allá y parqueamos las motos. Tan pronto nos bajamos vimos que los que nos habían abordado mas temprano nos habían seguido y estaban parados en la carretera principal. Al ver esto Pedro dijo: esperemos haber que quieren y luego armamos las carpas. Ellos se acercaron e inmediatamente nos dimos cuenta que algo no estaba bien, me empezaron a tocar, tratando de meter sus manos en los bolsillos y a empujarme de manera brusca. Los otros corrieron una suerte similar, en ese punto Pedro tomo el liderazgo y dijo que saliéramos de ahi, tan pronto dijo eso yo me monte en la moto, la prendí y empece a acelerar, un gordo grande en ropas mongoles tradicionales se interpuso en mi camino y metió las manos por el parabrisas para tomar las llaves, esto causo que la moto se apagara, al mismo tiempo que el hacia eso otra gente me empujaba, además hacían señas con las manos que es diera plata y por ultimo también hacían la seña como si me fueran a acuchillar. Yo ignore a todo el mundo y con ayuda de mi papá recupere las llaves de mi moto, la prendí y salí de ahí de manera inmediata. En dos segundos estaba en la carretera principal en conpañia de Elisabeth, Pedro y Anna estaban aún batallando con los atacantes y con las maquinas, que estaban pegadas en la arena, en ese instante le dije a Elisabeth que se devolviera al pueblo a buscar ayuda yo quería volver a ayudarlos a ellos a salir, ella accedió y se fue, yo volví al lugar, mientras corría de vuelta Anne, que se había logrado librar de ellos, me paso en su moto, apenas llegue a donde mi papá el estaba luchando contra los asaltantes, gritando y tratando de mantener sus manos lejos de la ignición. Al empezar a ayudarlo a alejarlos y empujar su moto el se rindió, Daniel esto es inútil -me dijo el- dejemos la moto acá, se están poniendo muy violentos, salimos  corrimos corriendo y al llegar a donde estaba mi moto, sin aliento abraze a mi padre mientras decía: ya estamos bien, pudimos salir de ahí. De inmediato me puse en la tarea de alumbrar con mis lamparas el lugar donde estaba la moto y vi como los asaltantes se hacían con las pertenencias que estaban a la mano en la moto de Pedro, tan pronto vieron la luz se hicieron a la fuga. Al ver que se fugaban Pedro fue a sacar la moto de ahí, en el camino vio que habían dejado caer el "spot" lo recogió y me dijo que fuera al lugar haber si en el afán habían dejado caer algo mas. Desafortunadamente no había nada mas, pero había una moto de ellos ahí, ni se como en un acto de autocontrol extremo y casi de perdón, la deje intacta, al volver a donde estaban ellos note como la moto que había dejado sin tocar era tomada por uno de ellos que posiblemente de estaba ocultando y se dirigía a el pueblo, en ese momento le pregunté a mi papá que se habían llevado: mi iPhone y otras cosas sin mucho valor, a mi me dio  bastante rabia pero no dije nada mas, esperamos 5 minutos hasta que vimos que una moto con sidecar se acercaba, era Elisabeth, esperábamos que viniera con noticias del pueblo y de la ayuda que venia en camino pero en cambio cuando estaba muy cerca vimos su cara, estaba llorando y temblando.

Tan pronto paró lo primero que pregunté fue si estaba herida, ella respondió que no, entonces entre todos las abrazamos y tratamos de consolarla, ella estaba hablando cosas incoherentes sobre sogas y golpes en medio de sollozos. Pasados 2 minutos recuperó un poco la compostura y en un relato lleno de rabia y amargura nos contó que sucedió.

"Salí de acá y después de 1 kilómetro de conducir, ví que me estaban siguiendo dos motos, al alcanzarme una de ellas se puso paralela a la mía y golpeándola trato de sacarme de la carretera, yo resistí. El tipo al ver mi persistencia y determinacion para seguir derecho cambio de técnica, se adelantó y su parrillero le arrojó una soga a mi llanta delantera, la cuerda se atascó de inmediato y al cabo de unos metros la moto se detuvo, las personas entonces me empezaron a atacar rompieron mi chaqueta y sacaron todo lo que había en los bolsillos, en ningún momento deje apagar la moto, cuando se calmaron un poco puse reversa y fui rápidamente hacia atrás, ahí milagrosamente ellos se asustaron y huyeron, yo me bajé de la moto, desenredé la cuerda y maneje como pude hasta acá".

Nosotros que ya creíamos que todo había pasado, nos asustamos mucho con lo que ella dijo e inmediatamente supimos que no íbamos a poder volver de manera segura a donde los otros. Lo primero que se nos ocurrió fue llamar a las personas que quedaban y advertirles lo que pasaba, desafortunadamente el celular que teníamos no tenía señal, así que más bien apagamos todas las motos y en medio de la oscuridad pensamos que hacer. La primera cosa que hicimos fue sacar una pólvora que tenía una de las chicas, si esa gente se acercaba los íbamos a tratar de asustar, después de esto nos empezamos a preguntar cuales eran nuestras opciones, lo único a lo que llegamos fue que dado que no nos podíamos comunicar con los otros y que los malos nos estaban esperando en el camino al pueblo lo único que podíamos hacer era seguir alejándonos del pueblo sin importar que los otros no supieran donde estábamos. Pero en ese momento Pedro tuvo una idea que cambio el curso de losacontecimientos, de manera genial se paró en su motocicleta y vio que en esa posición el celular tenía señal, el llamó a johanes, e inmediatamente me dijo que hablara yo: contesto alguien mas pero con tono de urgencia dije que lo pusieran a el en el teléfono. Cuando el me saludo, tal cual en una película le dije -johanes, presta mucha atención a lo que te voy a decir, fuimos atacados y robados por una banda de criminales en el camino a Bayankogor, necesito que consigas un auto y vengas a sacarnos de acá, sospechamos que la banda esta en un monumento a buda que hay a 3 kilómetros en dicha dirección de el pueblo- ok, respondió el y sin decir mas colgó. Yo le conté a los otros y nos dispusimos a esperar por la ayuda, los siguientes minutos fueron de un silencio místico, nadie sabia que esperar, al fin algo sucedió, no fue bueno, detrás de nosotros se prendieron 3 luces de motos al mismo tiempo y se empezaron a acercar a una velocidad increíble.

Yo empece a gritar y de repente todos estábamos en pánico, pensamos rápido, la decisión fue arrancar para el pueblo de manera inmediata, no íbamos a dejar que nos acorralasen. Anne arranco primero y yo la seguí, si le daban a alguien con una soga que fuera a alguien con un sidecar. Al cabo de 2 kilómetros vimos una moto dirigirse en dirección a nosotros, la adrenalina estaba al máximo, pensaba que era uno de ellos y no sabia que iba a resultar de este encuentro, pero faltando unos cientos de metros para encontrarnos con la moto vimos que tenía un sidecar, todo se calmo, sentí un relajo enorme, nos encontramos y le dijimos que todo estaba bien, johanes había venido en su moto y el policía en el sidecar, atrás sin luz iba Kaupo, de manera rápida le contamos que había pasado y lo siguiente que hicimos fue volver por el camino en compañía del policía, en dirección a donde estaban las luces mas temprano ya que las habían apagado. No encontramos nada y todos juntos nos devolvimos al pueblo. En el nos calmamos y mediante alguien que hablaba un ingles muy burdo le tratamos de explicar al policía lo que había pasado, al terminar el se puso a hablar por celular y nos dejo. Esperamos un rato repitiendo una y otra vez la historia y pensando donde íbamos a dormir, pero de un momento a otro vimos como llegaba una luz desde la montaña, yo supe de una que era uno de ellos, le dije a Johanes que me acompañara y maneje los más rápido que pude a interceptar a esa moto, manejar rápido y de noche no fue de las mejores cosas que seme a ocurrido pero en ese momento realmente quería saber quienes habían sido los asaltantes. La persecución fue corta, la cantidad de arena y el hecho que tenía todas las maletas puestas no me dejaron alcanzarlo y al cabo de unos minutos lo perdí. Después de volver con las manos vacías no tuve más remedio que sentarme a esperar al policía con los otros.

Pasaban los minutos y nada pasaba, hasta que vi otra luz que se acercaba desde las montañas, esta vez tomé una estrategia distinta, de manera muy callada me fui a pie hasta donde creía que el iba a entrar el pueblo, a unos 700 metros de donde estábamos, el se seguía acercando sin percatarse de mi presencia, al entrar al pueblo el bajo la velocidad y yo lo seguí hasta que entro a su jardín a parquear la moto, en ese momento salí corriendo y me pare en la puerta de su jardín y lo alumbre con ayuda de una linterna, inmediatamente reconocí que era uno de los que estaba en la montaña atacándonos. Al verme el no hizo nada hasta que le hable en ingles y ahí si supo quien era yo, al verse solo y confrontado el entró en pánico corrió a su moto y de manera desesperada huyó  del lugar. Yo corrí a toda velocidad a contarle a los otros lo que había visto, al llegar vi que el policía, ahora con un carro, también había llegado. Les dije a todos lo que había visto y de una fui con el policía a esa casa, al llegar nos recibió una gente que al parecer no tenía ni idea de que estábamos hablando, al cabo de un rato nos rendimos ya eran las 2 de la mañana era tiempo de dormir íbamos a seguir por la mañana. Al llegar a donde estaba la gente me dijeron que nos habían dejado dormir en el jardín de el dueño del taller de soldadura. Por fin a eso de las 3 de la mañana caí rendido.

Junio 13, de frustración, Policías y Esperanza

Dormí tranquilamente hasta las 9 de la mañana cuando me llamaron y me dijeron que el policía quería llevarme a la estación a ver si reconocía a una persona que me iba a mostrar en Facebook. Salí medio dormido de esa carpa y acompañe a Anne y Elisabeth a la estación, resultó que la estación estaba en el edificio de gobierno, que era muy moderno y amplio, aunque al parecer se quedaron sin plata para amoblarlo porque lo único que había en la oficina de ese Man era un escritorio, una silla y un computador, ni sillas para nosotros había. Al cabo de un rato el Man pudo entrar a Facebook y mostrarnos fotos del sospechoso, era definitivamente aquel que yo había seguido, las alemanas también lo reconocieron.
En esas y tomándonos los datos nos pasamos un par de horas hasta que el sospechoso, quien el policía había llamado por celular, apareció. A mi se me revolvieron las tripas y me dio hasta fastidio ver a ese Man, pero el no tenía ni pena, al mismo tiempo llego el traductor y con ayuda de el fuimos capaces de entender que el policía le estaba preguntando al sospechoso que había hecho ayer, el sospechoso respondió que había acampado en el campo -yo pensaba, claro maldito, acampaste en el campo- al rato de interrogarlo un rato como que el policía se aburrió y lo dejo ahí con nosotros, ya en ese punto yo había perdido toda esperanza ya que el policía parecía ser muy amigo de la persona que nos atacó. Al quedarnos solos nosotros le trátanos de preguntar cosas pero el no respondía nada, luego de un rato dijo que lo sentía mucho pero que tenía que alimentar a sus caballos y se fue, plop ! Ahí se terminaron las poquitas esperanzas que tenía, dejaron ir al único sospechoso que sabíamos donde vivía y quien era.


Pero Anne y Elisabeth no se dieron por vencidas y en una jugada maestra llamaron a la embajada de Alemania, le explicaron a la sección de emergencias de la embajada la situación que habían tenido y ellos les dijeron que como embajada lo único que podían hacer era proveerlas con un traductor y hacer público que estaban al tanto de esta situación y les importaba mucho como iba a terminar. Elisabeth era quien tenia el teléfono y tan pronto la comunicaron con el traductor ella le explico de manera detallada la situación en la cual nos encontrábamos, al terminar puso al policía en el teléfono y el se sobresalto de escuchar una voz en mongol, tan pronto el traductor le explico que pasaba y que la embajada estaba al tanto el se puso nervioso, luego le paso el celular de nuevo a Elisabeth quien escucho atentamente un rato y luego colgó. Nos contó que el traductor dijo que había puesto mucha presión en el policía y el al final dijo que era incapaz de manejar el caso entonces iba a llamar a la central a que le mandaran refuerzos, y que iba a volver a llamar a la persona que se acababa de ir para que esperara con nosotros a que llegaran.
En ese punto lo único que nos quedaba era esperar unas cuantas horas hasta que llegaran desde Bayankogor los otros policías. Mientas tanto el policía local, que de ahora en adelante llamare el policía manga porque parecía salido de un manga Japones, chiquito oji rasgado, con el pelo puntiagudo y con un cierto tumbado de película, decidió que podíamos hacer algo productivo mientras tanto, así que nos puso a caminar por toda la villa visitando lugares en los que según el, vivían los otros sospechosos. No sirvió de mucho porque no vimos a ninguno y lo único que pasaba es que la gente nos miraba muy raro. Al fin, nos dijo que nos fuéramos para el lugar donde estábamos durmiendo que el nos iba a buscar cuando llegaran los otros policías, mientras esperábamos, cocinamos un par de cosas, comimos y hasta ayudamos a terminar de arreglar las motos. En ese punto yo estaba esperando que los refuerzos que iban a mandar fueran un pelotón entero para agarrar a toda esa manada de pelotones, pero que equivocado estaba.

A eso de las 1 de la tarde fue policía manga a decirnos que habían llegado los refuerzos, que no eran los sino el refuerzo, solo llego un policía, ahí se derrumbaron todas las esperanzas que me había hecho. Afortunadamente la actitud de este policía era muy distinta, tenia cierto aire de autoridad, llamamos al traductor y le explico a las Elizabeth que iba a empezar a agarrar los sospechosos uno por uno y que había otro carro, este con muchos policías, en camino. Dicho y hecho, sin perder tiempo, entre los dos trajeron al mismo sospechoso que policía manga había llevado por la mañana, el seguía con su aire de seguridad, pero no le duro mucho porque el nuevo policía lo entro a la estación y al salir tenia el rabo entre las patas y la cabeza baja. Después de esta actuación llamamos a este, policía rambo, ese fue el procedimiento hasta que cogieron a 7 personas, al final estaban todos afuera de la estación sentados y esposados. Y nuestro amigo rambo nos mostró que había recuperado de estos malandrines todas nuestras pertenencias, así es que me gusta que trabaje la ley. Despues de esto nos dijo que nos fuéramos un rato que tenia que esperar a los otros policías para seguir el procedimiento.

Esta vez lo único que alcanzamos a hacer fue comer un poco y descansar, al cabo de una hora llegaron los otros policías y nos dirigimos a la estación para recibirlos, al bajarse del carro vi que con ellos estaba una señora en ropa de civil que no parecía policía, me acerque a ella y en un ingles muy fluido me saludo y me dijo - me llamo Bairmaa y voy a ser su interprete para facilitar este proceso, yo casi le doy un pico a esa mujer, que alegría! por fin íbamos a poder comunicarnos bien con estos mongoles. Esa gente no perdió tiempo, me preguntaron a mi que que era lo que pasado, yo les volví a echar todo el cuento luego Elizabeth y por ultimo Anne. Luego de esto dijeron que nos montáramos al carro y fuéramos al lugar de los hechos. Fuimos allá y con un poco de esfuerzo volvimos a encontrar el lugar donde todavía había gran cantidad de marcas y se distinguía claramente que habíamos estado ahí y por las marcas hasta un detective aficionado podría haber sabido que lo que decíamos correspondía con esta, ciertamente las autoridades se estaban tomando el caso muy enserio porque una de las personas que habían llegado en la ultima tanda era un detective y le estaba tomando fotos a todo y tenia hasta esos números bonitos y amarillos de las peliculas, eso parecía CSI. Cuando ya habían mirado mucho nos volvimos a montar al carro y les enseñamos el lugar en donde habían detenido a Elizabeth cuando iba ella sola, lo encontramos porque había un pedazo de cuerda quemado en la carretera, en este ella les volvió a hacer un pequeño recuento de lo que paso, luego procedimos al pueblo y nos dejaron junto a nuestros compañeros y ellos se fueron a interrogar a los otros. Al rato fueron por nosotros porque querían hacernos una entrevista individual y tomar copias de nuestros pasaportes etc etc... el proceso conmigo tardo 3 horas, me preguntaron de todo e insistieron mucho en que describiera de manera detallada lo que me hicieron y los gestos que hicieron, lo hice una y otra vez, por fin terminamos a eso de las 2 A.M, lo ultimo hice fue firmar un documento muy oficial en el que estaba mi declaración en mongol, ojala que esa señora si haya traducido bien y no aparezca ninguna barrabasada. Ahora era el turno de las alemanas pero por obvias razones decidieron posponerlo hasta por la mañana.

Junio 14, Un nuevo día

Dormí como un bebe hasta las 9 hora a la que el calor me saco de la carpa, salí y empaque el campamento, las chichas ya se habían ido a dar sus declaraciones, solo faltaba mi papá que salió al poco tiempo. Al volver tenia cara de contento, me contó que su declaración fue decir exactamente lo mismo que yo y después de esto le entregaron absolutamente todo lo que le habían robado, hasta el bloqueador solar apareció, también nos contó que nos teníamos que presentar en Bayankogor a dar una ultima declaración y a identificar a los sospechosos. Luego terminamos de levantar el campamento y estuvimos listos a eso de la 1 de la tarde, manejamos toda la tarde por una serie de caminos horribles, a eso de las 6 P.M. paramos a comer en un pueblo muy pequeño llamado Bembeger, terminamos y seguimos hasta que a las 9:30 P.M, con los últimos rayos del sol encontramos un lugar genial para acampar, pusimos el campamento y nos fuimos a dormir.


Junio 15, Conclusión

Nos despertamos algo tarde y por fin pudimos salir a eso de las 11, avanzamos unos buenos 20 kilómetros hasta que encontramos un carro sin gasolina, paramos y le regalamos un poco, seguimos y a los 10 kilómetros había un man varado por llanta, paramos y yo me encargué que eso quedara excelentemente reparado, le metí alma y cuerpo a poner ese parche bien puesto. El siguió y nosotros lo dejamos ir un poco y luego lo seguimos, lo encontramos a los 10 kilómetros con el mismo problema, había puesto el parche mal -que pena- yo ya no tenia tiempo de arreglar entonces deje a mi papá a cargo de eso y me fui para la ciudad en compañía de Anne y Elizabeth a bañarnos y ponernos pispos para atender a la estación de policía. Después de ir a la casa de baño fuimos a comer algo y nos encontramos con los otros que ya habían llegado, luego llego la traductora y nos llevo a la estación.


Allí nos tomaron una ultima declaración, ademas nos preguntaron un par de veces si nos habíamos encontrado a alguien en el camino, me pareció algo rara la pregunta, respondí que no ! Entonces me explicaron que los familiares de los criminales habían dicho que se habían reunido con nosotros a hacer una barbacoa como reconciliación, a mi no me quedo mas que reírme de tremenda ridiculez, no les da ni pena mentir de manera tan descarada. Luego nos llevaron a hacernos un examen medico, que consistía en preguntarnos si estábamos aporreados, cada cual dijo sus heridas (las mías eran nulas entonces no dije nada). Al terminar me dijeron que llamara a mi papá quien ya estaba como cansado de esto entonces no quería ir, al fin después de que me insistieran mucho y yo le dijera mucho en el teléfono el accedió a ir a que le hicieran el "examen" y luego a la estación de policía para que le tomaran de nuevo la ultima declaración. Después de que termino ahí alinearon a los sospechosos como en las películas detrás de una ventana, les dieron números y nos preguntaron si reconocíamos a alguno, la particularidad del proceso mongol es que no es una ventana polarizada sino que el que uno esta señalando le reconoce la cara a uno y lo mira feo, Bueno pero sin mucha pena dijimos a quienes reconocíamos y ahí si termino la película, nos dijeron que eso era todo que si necesitaban algo mas lo consultarían con nosotros mediante la embajada alemana. De toda la situación me quedan muchos aprendizajes, lo primero es que no quedo con ningún resentimiento de Mongolia lo que paso fue que fuimos extremadamente demalas!!! es la primera vez que se que le pasa algo a alguien acá y hay muchísima gente que viene a Mongolia a buscar aventuras, entonces creo que fuimos la excepción a la regla. Segundo, me pareció sorprendente la efectividad de la policía para agarrar esa gente, no me puedo imaginar que hubiera pasado en Colombia con una situación como esta. Por ultimo me sigue pareciendo digna de admirar la cabeza fría con la que mi papá estuvo durante todo el proceso y especialmente durante el suceso, gracias a su liderazgo y pensamiento rápido logramos salir de ahí ilesos, por eso le doy gracias, espero que esta sea la ultima vez que escuchen una historia de este tipo en lo que queda del viaje, saludos !