martes, 16 de junio de 2015

Banana Republic

Junio 2, día 303

El día empezó tarde, apenas a eso de las 12 estábamos listos. Después de salir nos despedimos del grupo de alemanes que se iba a ir adelante y nosotros seguimos a pasito "tun-tun" con las urales.

El paisaje antes de Mongolia

Tardamos menos de una hora en recorrer los 50 kilómetros que nos faltaban hasta la frontera, ahí paramos en un café a comer algo de almuerzo y prepararnos psicológicamente para la frontera. 

Pedí borsh como para variar 

Al terminar de comer pasamos directo a el puesto fronterizo que estaba a 200 metros de ahí, desafortunadamente había fila entonces nos toco esperar casi una hora a que nos dejaran entrar.

Haciendo la fila

La frontera fue facil, especialmente porque una de las alemanas habla ruso. El único susto que nos metimos fue que nos preguntaron si nos habíamos registrado, nosotros dijimos que no, en Rusia uno se registra en cada hotel que para, al ver esto anna la alemana que habla ruso intercedió por nosotros y dijo que era porque no parábamos en hoteles sino que acampábamos, a esto no le quedo mas remedio a la señora que decirnos que siguiéramos que no había problema. En total el proceso tardo una hora y media al cabo de la cual nos dejaron pasar. 

La frontera con Mongolia

Banana Republic:

Al llegar a el puesto de control de Mongolia sucedió algo curioso, un tipo en ropa blanca se nos acerco y nos dijo que le teníamos que pagar una plata para que pudiéramos pasar, la plata era para "desinfectar" las motos, como no había de otra le dimos los 50 rublos que pedía (2300 pesos), la desinfectada resultó ser que con una manguerita el Man lavaba las llantas de las motos. Al entrar a El Puesto fronterizo como tal los oficiales se mostraron muy amables, nos empezaron a atender uno por uno, después de atender a 3 ( en total somos 7 en nuestra caravana) vieron la hora y dijeron que lo sentían mucho pero que ya era hora de irse, que teníamos que volver mañana, los alemanes pensaron que eran un chiste, pero yo supe que era verdad! A continuación el Único oficial que hablaba ingles fluido nos indicó donde podíamos armar las carpas.


Al ver esto salimos disparados a armar las carpas. Al terminar yo decidí que  iba a ir al pueblo a tomar una cerveza, así sin más me dejaron salir y compre la única cerveza que había en todo el pueblo.  Mientras me la tomaba entro un ruso que  hablaba algo de ingles y me dijo que el estaba detrás de nosotros en la fila de pasaportes y que le parecía muy raro que hubieran cerrado, que es la primera vez que le pasa algo así, le había tocado quedarse en un hotel en el pueblo. 

En mi camino a el puesto fronterizo me encontré con esto: 
Resulta que acá no hay arboles entonces como combustible para calentar las casas usan boñiga seca, lo que se ve en la foto es el depósito de boñiga de una casa. 

Al volver a la frontera, los de las urales andaban preparando comida, así que espere a que estuviera listo y comimos, después me fui a dormir, al otro día íbamos a madrugar a ver si entrábamos a la República de las bananas, porque m empareje que este país esta patas arribas