domingo, 3 de mayo de 2015

Tbilisi

3 de mayo, día 273 

Hoy fue día de pereza, nos levantamos a las 12!!!! Y después de un proceso muy largo de arreglarnos salimos a la calle a eso de las 3 en compañía de Jim.

Tomamos el metro desde su casa hasta el centro, muy distinto a los metros rusos, mucho mas feo e ineficiente, no mereció ni foto. 

Nada como un helado de caramelo para empezar la tarde.

Al salir del metro caminamos unas cuantas cuadras hasta que encontramos una señora que vendía artesanías en la calle, yo compre otra manilla para mi colección, desafortunadamente no tenía ninguna que dijera Daniel entonces toco comprar una que tenía una inscripción en el alfabeto georgiano en la cual se lee, "georgio".

Al seguir caminando por esa calle llegamos a el parque de la libertad. 


La estatua dorada es de san Jorge de cappadocia matando al dragón. 

Caminamos mas y nos encontramos con esta iglesia.


Seguimos caminando hasta el "metro cable" que tomamos para subir la montaña. 


Selfie con jim 


La vista de Tbilisi desde arriba 



Hasta me encontré una modelo a la que le pedí que se tomará una foto conmigo, es la primera vez que veo una mujer bonita desde que llegue a Georgia, nada que ver con las rusas (al parecer la modelo era rusa).

Al terminar ahí, bajamos caminando la montaña y al pie de ella paramos un rato en un restaurante que jim quería comer algo. Al rato salimos y tomamos un taxi hasta la base de un funicular famoso que hay en Tbilisi.

Ese es la carrilera del funicular. 

Después de pagar 2 lari (moneda de Georgia) nos dirigimos cuesta arriba, arriba había un parque de diversiones y una vista espectacular. 


La vista 


Rueda de Chicago a la que no nos animamos a subir 

También habia este mamotreto de torre de comunicaciones, yo no se porque pero me pareció por mucho la estructura mas fea que he visto. 

Por fin, después de tremendo día de turismo tomamos el funicular para volver a bajar y fuimos a buscar algo de comida. 

Otra vez comimos khachapuri. 

Al terminar ahí tomamos un bus para la casa, lo único interesante que paso en la casa fue que jim me dio a probar un licor tradicional de acá que se llama chacha, tiene 80º de alcohol, sabe asqueroso. 

Tbilisi me dejó sorprendido, yo me esperaba una ciudad gris, fea, sovietica y fría. Pero me encontré con una ciudad, limpia, llena de vida nocturna, con arquitectura  moderna y muchísimas iglesias (entré solo a una pero todas eran muy bonitas por fuera) y como si esto fuera poco, ya se siente el calor de la primavera, no más fríos malucos. 

Ahora es tiempo de seguir nuestro camino al norte y pasar a Rusia. 

Escribo desde el apartamento de jim esperando que la persona que nos guarda las motos aparezca para poder salir.