miércoles, 13 de mayo de 2015

Jet lag

Mayo 13, día 283. 

La levantada fue temprano, a las 6:00 estábamos en pie, nos demoramos un poco recogiendo campamento pero a las 8 ya estábamos montados en las motos. 

Queríamos tomar desayuno en la carretera ya que desde el día anterior veníamos viendo muchos cafés (кофе aquí eso es como decir un restaurante chiquito) al lado de ella, todos con precios muy razonables. Al cabo de un rato y a falta de ver algún café donde desayunar paramos a tomar cafe donde esta señora. 


Luego del descanso nos volvimos a montar a las motos y manejamos un rato largo, ya eran las 10:30 y el hambre se empezaba a notar, justo en ese momento llegamos a un pueblo así que paramos y pregunte por algún lugar donde comer algo, me mostraron donde y fuimos. 
El desayuno fue borsh como para variar, estaba muy bueno y muy barato, el equivalente a un dólar por un platado enorme de sopa.

Cuando nos estábamos montando a las motos, esta niña se nos acerco y nos empezó a hablar y preguntar cosas en un ingles muy burdo. Al rato al ver que ya teníamos la intención de irnos, nos dijo que la esperáramos un momentico que nos iba a traer un regalo, con cara de sorpresa le dijimos que de una. Lari (así se llamaba) llegó con un libro de amor en ruso para mi papa y hasta le firmó la portada, que ternura. 

Luego de esto seguimos por una carretera destapada, de esas que cuando están secas uno puede ir a 80 pero mojadas, mejor no imaginarse. Afortunadamente estaba muy seca y no tardamos  mucho recorrer los 40 km. 



Fotos de la carretera y de la infinidad de la estepa. 

Al otro lado paramos a echar gasolina y a descansar la nalga, en ese momento vi el reloj del GPS, era la 1:30 yo hice todas las cuentas del mundo y se me había perdido una hora, resulta que hablamos cambiado de zona horaria y el GPS se actualiza automáticamente. Ahí nos pusimos como meta llegas hasta Oremburg que todavía estaba a 400 km de distancia. 

El día continuo y la carretera siguió relativamente buena, íbamos al sureste, en un punto estuvimos a 800 metros de la frontera con Kazajistán, tan cerca pero tan lejos, el al cabo de un rato volví a ver el reloj, 4:30, se me había perdido otra hora, pero esta vez me pareció muy raro porque las zonas horarias cambian cada 2000 kilómetros y ya hubiera sido la segunda vez en 400, pero efectivamente habíamos cambiado de nuevo, eso quería decir que teníamos luz hasta las 9 de la noche! 

Animados por esto seguimos los kilómetros que nos faltaban y llegamos a la tierra de Yuri Gagarin, Oremburg, justo después de la puesta de sol.

En Oremburg nos estamos quedamos con un couch surfer, Ivan, es programador y vive con la esposa que también es programadora, viven en una casa muy grande y desde el 2011 hacen couch surfing, lo descubrieron en un viaje a Europa, el Man me pareció muy teso su hobby es aprender idiomas entonces habla de manera entendible además de ruso, español, portugués e italiano, también habla fluidamente alemán, francés e inglés. Y yo que me siento bien disque porque hablo inglés... 

Muy cansados a eso de las 12 nos fuimos a dormir.