viernes, 1 de mayo de 2015

Entrada "triunfal"

29 de abril, día 269

Sorprendentemente dormí muy bien ! No hizo nada de frío, el vendaval de ayer fue "mucho tilín tilín y nada de paletas" además la carpa se porto muy bien y lo aguantó.

Después de empacar bajamos al pueblo llamado Ardesen a buscar desayuno, primero encontramos una casa de té donde además nos vendieron unos panes ahí, pero aun teníamos hambre entonces perseveramos hasta que con la ayuda de una persona encontramos una cafetería donde servían una especie de sopa de avena (nada que ver con las sopas de lentejas que andábamos comiendo estos días). 

Los últimos metros antes de la frontera eran de un túnel, tan pronto entré, me empezó a dar el susto que me da antes de algunas fronteras y empeze a pensar en las 40000 cosas por las que me podían negar la entrada. 

La frontera:

Para salir de Turquia primero pasé por una ventanilla en la cual entregaba el pasaporte para que me pusieran el sello de salida (todo sin bajarse de la moto), luego tenía que pasar a una ventanilla de aduanas para que la moto saliera legalmente del país, yo andaba pensando en los huevos del gallo y me pasé sin darme cuenta. Pero bueno ningún problema, aún, después de eso me puse a esperar a mi papá que iba detrás de mi, en ese momento un turco le dio por reversar al frente mío, yo le pité y yo no se como, teniendo en cuenta que tengo un pito de camión, el Man no me escuchó y tumbó mi moto, después de gritarle en 3 idiomas y decirle que dejara de ser retardado me ayudo a parar la moto y siguió como si nada. 

Después de que llegó mi papá me fuí a pasar el ultimo control antes de la salida, efectivamente ahí me di cuenta que me faltaba sacar la moto del país y me toco devolverme y hacerlo, no fueron más de 10 minutos y estaba listo para salir ! 


Adiós Turquia :( 

Ahora era tiempo de la entrada a Georgia, esta es la parte asustadora, yo tengo la teoría de que a uno lo dejan salir muy fácil de todas partes, quien se va a querer encartar con un par de colombianos? ¡Nadie! Eso mas bien se los chutan al país del lado. 

Primero que todo, los colombianos no necesitamos visa para entrar a Georgia, entonces es solo presentarse con el pasaporte y ya. El sistema era el mismo que el del lado turco pero esta vez solo había una ventanilla tanto para pasaportes como para las motos. . Un policía me indico en cual fila me tenía que hacer y de una le entregue mi pasaporte a la que atendía (que también era policía). En esas la policía de la ventanilla toma mi pasaporte y empieza a revisar la página de los datos. Una aclaración, mi pasaporte es de los viejitos entonces tiene la foto pegada con un plástico eso comparado con los nuevos (como el de mi papá) parece en el mejor de los casos un chiste, en el peor, falso. Mientras revisaba vio que la foto se estaba empezando a despegar, yo no había visto eso, lo vi al mismo tiempo que ella, ahí si me asuste, que berraco susto, es que la palabra no alcanza a describir lo que sentí. Después la señora me miró y se paró; en los minutos que se fue yo me alcanze a armar tremenda película, pero nada apenas volvió solo me pregunto que porque tenía un pasaporte distinto a el de mi compañero, yo le explique que el mío fue expedido antes y que cuando eso todavía no tenían el formato nuevo, después de escuchar mi explicación pareció convencida y me dejo entrar a su país. 

Recién pasada la frontera

Después de pasar la frontera y especialmente para pasa el susto decidimos cambiar plata (de moneda turca a georgiana) y tomarnos un té. Al cabo de un rato seguimos, no habían pasado dos minutos cuando nos encontramos con una estatua, entonces había que parar a tomar una foto 

La estatua en honor a la entrada de san Andrés a Georgia 

De ahí seguimos hasta Batumi, la ciudad más cercana del lado de Georgia y paramos en un café a buscar almuerzo, el café resultó siendo un café turco 
Carne y ensalada muy similar (igual) que en Turquía

Luego de comer salimos a recorrer la ciudad. 


No sabiendo de arquitectura me encontré con que los edificios de este lugar me llamaron mucho la atención. 

De ahí teníamos que partir para el este en dirección a Tifilis, la carretera acá era bastante distinta a la de Turquía y muy parecida a las carreteras colombianas. Era de dos carriles bordeando un río además a eso hay que sumarle que por primera vez en 2 meses hoy estaba haciendo un calor infernal (27 grados) muy parecido a colombia. 


A las 5 decidimos parar para buscar donde dormir, le preguntamos a una persona y nos mostró en donde podíamos armar la carpa.
 


Ya lista la carpa yo me fuí a buscar una cerveza para tomar, la cual encontré muy barata, en botella de plástico y con 12% de alcohol



Al terminar me devolví para el campamento a cocinar y a encuevarnos. Hoy escribo relajado desde la carpa, con un sueño tremendo