domingo, 31 de mayo de 2015

El día 300

Mayo 30, día 300

Este un día especial, no por lo que hice, sino por lo lejos que he llegado en este tiempo. Hoy estuve pensando mucho y especialmente recordando los momentos más bacanos del viaje, recuerdo, como diría una amiga, "de otra vida" la salida de Medellín acompañados por un montón de motos, los abrazos de despedida que di ese día y la gran incertidumbre que tenía. Los recuerdos de los días que siguieron son borrosos, pero los paisajes que conocimos se quedaron en mi memoria, algo mas que me llamo la atención, fue la gente! Especialmente lo diferentes que son a los colombianos, tanto en su forma de ser como en su contextura física, a medida que seguimos al sur esto se volvió extremo y al fin volvimos a "terreno" conocido en Argentina. Luego pasamos a África y este continente que antes parecía lejano y salvaje nos abría las puertas para que lo recorriéramos, la gente acá me gusto mucho! No solo por lo distinta que era sino porque recibieron a un par de colombianos sin echarnos en cara ningún estereotipo que tuvieran de nosotros, sino con una mente abierta y recordándonos a los personajes que dejan en alto el nombre de nuestro país 
 (Falcao, shakira...). También el paisaje y la posibilidad de en cualquier momento encontrarse con un animal exótico ayudo mucho! Así fuimos avanzando poco a poco en dirección norte, cruzamos el Sahara e incluso el Sinaí y los lugares donde jesus hizo su vuelta. 

De tierra santa tomamos un bote hasta la cuna de la civilización occidental -Grecia- y luego de recorrer sus templos y museos seguí en dirección a Turquía. En este país mágico me volví a dar cuenta de lo maravillosa que es mi familia! Puede compartir un mes completo con todos ellos y recorrer a fondo Estambul y Cappadocia. Eventualmente mi madre y mi hermano volaron a casa y nosotros seguimos, pero seguimos en vacaciones!!! Volamos a Moscú y San Petersburgo a aprender de primera mano de la cultura Rusa, que gran decisión fue esta, me enamore de estas ciudades, de su arte, sus palacios, sus iglesias, hasta sus metros son dignos de admiración. Al fin volvimos retomar las motos y en ellas recorrimos el norte de Turquía, las montañas georgianas y el Cáucaso ruso hasta llegar a volgogrado. En esta ciudad viviríamos el mayor ejemplo del orgullo ruso, el día de la victoria, en donde no solo celebran que ellos ganaron la Segunda Guerra Mundial sino que honran a aquellos que cayeron en combate y mas importante agradecen a los pocos veteranos que aún viven.

Después de Volgogrado viramos al este en dirección a Mongolia , en el camino por la inmensa estepa rusa conocí una gran cantidad de gente genial, amable y muy hospitalaria. Finalmente a unos días de cumplir mi sueño de la infancia de ir a Mongolia estoy acá, en una pequeña choza en compañía de otros cuantos soñadores que com nosotros cada día están un poco mas cerca de cumplir su sueño.

Pasando a lo que hice en mi día, me levante tarde, no había afán de nada, nos habían dicho que toda la mañana era para hacer mecánica. Después depararme y  asearme Anna (una de las alemanas) nos pidió una entrevista, como decirle que no ! 



La entrevista 

Al terminar, johanes (quien estaba reparando la moto) dijo que le hacia falta un repuesto, el problema es que había que recorrer 80 kilómetros hasta el siguiente pueblo y en les daba miedo que en una moto de las urales se vararan. Mi papá se ofreció a llevar a alguien de parrillero hasta ese pueblo para que comprara el repuesto, al rato Anna acepto y salieron hacia el pueblo,.
Toda la tarde me dedique a dormir y escribir un poco. Hasta que a eso de las 4 salí a dar una vuelta en moto, al salir vi 3 motos grandes viniendo en mi dirección, les hice señas para que pararan, eran unos alemanes que iban en dirección a Mongolia, les dije que mas adelante en una chocita se estaban quedando unos alemanes que iban de Alemania hasta Estados Unidos en urales, ellos me dijeron que los iban a saludar. Yo maneje otro par de kilómetros y me devolví, al llegar estaban todos hablando de lo que supongo eran sus viajes (estaban hablando alemán).

Las motos de los alemanes.

Esos manes venían todos de Alemania por distintas rutas, Martín 1 y Derek, habían recorrido Iran y Turkmenistán, Martín 2 había recorrido Ucrania y Kazajistán. Que nota de rutas las que tomó esta gente, ojalá las visas, la plata y el tiempo me permita volver por estos lados. Al rato dijeron que andaban buscando un lugar donde dormir y nosotros les ofrecimos que durmieran ahí con nosotros, ellos aceptaron con gusto, pero decidieron armar carpa en vez de dormir en nuestra casita. 

El campamento internacional, 10 personas de 4 nacionalidades distintas. 

Por fin mi papa llego ya muy entrada la tarde, resulta que le toco manejar 120 kilómetros más de lo planeado, en total recorrió 300 kilómetros. Pero encontraron el repuesto que estaban buscando y a un excelente precio, inmediatamente llegaron el mecánico del grupo, johanes, empezó a trabajarle a la moto. El resto de la tarde nos la pasamos hablando y riéndonos de las buenas historias que teníamos para contar, no puedo pensar en una mejor forma de terminar este gran día.