viernes, 8 de mayo de 2015

650 km

7 de mayo, día 277

Me levante a las 6, me vestí con un pie todavía en la cama, como a las 7 salimos para la casa donde estaban las motos. Ahí tomamos té, nos despedimos y dimos las gracias por todo, además nos empacaron fiambre! Una bolsa enorme de pasteles dulces.

El té
Nuestros anfitriones

Con un cielo particularmente gris y unas cuantas gotas de lluvia salimos en dirección norte. El objetivo del día era llegar tan cerca a Volgogrado como fuera posible ya que hacer los 650 kilómetros nos parecía excesivo. 


La primera parada fue después de 210 kilómetros, teníamos que echar gasolina y reponer nuestras energías comiendo algo. 

El día continuaba y nosotros seguíamos y seguíamos, después de otros 110 kilómetros vimos unos motociclistas pasar en la otra dirección. Yo les hice cuando signo se me ocurrió para que pararan! Y lo hicieron

Los motociclistas:

El desespero para pararlos fue que sospechaba que iban para Georgia y posiblemente me podrían cambiar los laris que me sobraban, pues efectivamente estuve tan de buenas que me cambiaron los laris por rublos, además me preguntaron que de donde era y todo el cuento, yo les respondí y les pregunte lo mismo, eran rusos a mas no poder y estaban 2 semanas de vacaciones. Ya nos íbamos a despedir cuando los escuche decir "café" y les pregunte que si iban a parar, ellos dijeron que si y nosotros nos les pegamos porque ya el cansancio del día se empezaba a sentir. 


En esta foto se ve claramente la diversidad y la tolerancia de los moteros rusos, una de las motos es una tdm 900 y la otra era una Yamaha 125 ! 


Eran 2 motociclistas y cada uno con su señora.

Ellos pidieron un almuerzo completo, nosotros mas humildes pedimos una jarra de té caliente y nos comimos el fiambre que teníamos empacado, al terminar nos despedimos y nosotros seguimos nuestro camino, eran las 2 pm y nos faltaban 300 km así que vimos viable llegar. 

Seguimos avanzando pero en el siguiente pueblo paramos a echarle gasolina a las motos para que no nos tuviéramos que preocupar mas por eso hasta nuestro destino.  

El resto de la tarde fue bastante monótona, ya llegamos a la parte de Rusia que es una estepa infinita, ya hasta ver un árbol es una entretencion. 

La moto, la estepa y un cielo mixto 

A eso de las 8 pm llegamos a Volgogrado con la nalga mas plana que una mesa de billar, la encontrada del lugar donde nos íbamos a queda fue relativamente fácil (un señor muy querido que encontramos con couchsufing) y después de conversar un rato me fui a dormir.