miércoles, 1 de abril de 2015

La visita al palacio Dolmabahçe

#QueMasPues

Por Manuel Gómez.

Ya llegamos a Estambul desde la semana pasada hemos  estado visitando museos pero el más increíble fue el palacio de  Dolmabahçe

Nos levantamos tarde, nos alistamos y salimos porque el día era largo. Caminamos hasta la plaza Taksim para tomar el funicular y dirigirnos hacia Kabatas para caminar otro poquito hasta el palacio de Dolmabahçe, cuando llegamos yo ya estaba muerto de la sed y con hambre. Pasamos por los rayos-x   los morrales porque este museo es un patrimonio cultural ya que en este vivieron varios sultanes y Ataturk, el ídolo de Turquía (El sultán es como un rey entonces su hijo es como un príncipe, pero no un príncipe de película, sino otro tipo de príncipe).

 Primero fuimos a la casa del hijo del sultán, en este momento es el museo de pinturas del palacio, entramos y nos teníamos que poner una bolsa plástica en los zapatos para que el piso no se ensuciara, subimos y empezamos a ver pinturas y muchas eran del mismo artista pero las pinturas no tenían firma como en Colombia. Seguimos caminando y vimos muchas pinturas de otro artista también sin firma, después nos dimos cuenta que los pintores se iban a vivir durante un tiempo y a cambio de vivir en la casa del sultán los pintores tenían que pintarle cuadros, dibujos en el techo y cosas así. Seguíamos caminando y veíamos pinturas, pinturas y pinturas y todas sin firma. El asunto de la firma se va a quedar sin resolver porque nunca decían porque no había firma. Bajamos al primer piso de la casa del príncipe y vimos más galerías pero estas eran más grandes, con menos pinturas pero las pinturas eran más grandes que el resto. Cuando íbamos a salir yo vi un letrero que decía ¨Kafeterya¨ y yo me imagine que  significaba ¨Cafetería¨ solo que en turco, pase la puerta y efectivamente era una cafetería y en una cafetería tiene que haber agua, así que pregunte y me dieron el agua, estuve debuenas porque era la única cafeteria del palacio así que si dejaba pasar esa oportunidad me  tocaba aguantarme la sed el resto de día (no tome agua de la llave porque dicen que esta un poco contaminada así que toda el agua que tomo es embotellada). Me tome esa botella literalmente de un sorbo por la sed que tenía. Tiré la botella a la basura y nos fuimos para la casa del sultán.

Entramos a la casa del sultán y de echo era muy humilde, solo tenía 45.000 metros cuadrados, pintura con oro y nada más. Entramos y empezamos a ver jarrones muy bonitos acompañados de pinturas y habitaciones y salas comunes del tamaño de mi casa. El sultán tenía la habitación de invitados más lujosa que he visto en mi vida y no tenía televisor ni nada, solo la cama, el escritorio y la lampara, hacían eso muuuuy lujoso, seguimos y vimos que el sultán no tenía baño  (ducha) en la habitación sino que tenía un baño turco completo, con todos los gallos al lado de la habitación de él. Seguíamos e íbamos viendo el techo más detallado y más bonito que he visto en mi vida, este tenía decoraciones en oro y pinturas que lo hacían muy interesante y detallado. Definitivamente me gustaría vivir allí. Salimos, fuimos a buscar algún lugar donde sentarnos y comernos el sanduche que habíamos empacado para almorzar. Yo creo que nosotros somos los únicos turistas de Turquía que empacan almuerzo, y es peor los sanduches los empacamos en la bolsa del pan, pero nosotros nos los comemos muy orgullosos porque le estamos haciendo propaganda a Colombia.

Ahora fuimos a la sala de visitas del palacio. Si alguno de ustedes ha ido al museo del Castillo en Medellin y les pareció excéntrico, éste no es ni una millonésima de lo excéntrico que es este palacio, el Castillo queda chiquito contra este. Íbamos  adentrándonos más e íbamos viendo candelabros como de cinco metros de alto, eso era exagerado pero todavía nos faltaba ver el candelabro más grande de Europa. Subimos y nos dijeron que en la decoración se habían gastado catorce toneladas de oro, yo creo que es más oro del que hay en Medellin. Llegamos al salón de baile, en este estaba el candelabro más grande de Europa, solo pesaba cinco toneladas y tenía 700 bombillos, el soporte del candelabro media 34 metros de alto. El salón de baile es lo más increíble que he visto en mi vida, en toda mi vida, yo no se pero uno estar allá y ver ese candelabro con los detalles del salón simplemente es inimaginable.

Después de salir del palacio fuimos a jugar backgammon y a tomar te por la torre Galata.

Si uno va a ir a Estambul no se puede ir sin ir a ese palacio, vale muuuuuuuuucho la pena.