lunes, 27 de abril de 2015

La familia turca

27 de abril, día 267


La zanja sirvió de maravilla ! Dormi seco toda la noche, ¡mas bueno! Por supuesto esto no me beneficío esta mañana, me tarde una buena media hora para pararme después de estar "despierto", a paso de zombie levantamos el campamento y en 2 horas estaba listo para salir 
La primera mezquita de la mañana 

Después de 5 minutos por carretera secundaria salimos a una súper autopista por la que decidimos seguir, ya que el desvío para meternos por carreteras más pequeñas es de 200 km. Al cabo de media hora de carretera muy monótona paramos a buscar desayuno.

 
Se me cumplió el deseo, otra vez sopa de lentejas acompañada de té

Después de eso continuamos por el mismo tipo de carretera, la mañana iba transcurriendo, los kilómetros pasaban y lo único que nos hizo bajarnos de las motos fue que encontramos una tienda de repuestos y ya que estamos bajos de neumáticos tratamos de explicarles mediante señas lo que necesitábamos.


Nos entendieron que necesitábamos pero no había, así que nos limitamos a tomar el té que nos ofrecieron, De ahí otra vez no emprendimos camino hasta que nos encontramos esta belleza al lado de la carretera. 

 
Es una canilla! Al parecer los musulmanes tienen la buena costumbre de poner una de estas afuera de su casa para que los viajeros se refresquen. Nosotros como buenos paisas y no habiéndonos lavado el pelo en 4 días la utilizamos para algo un poco distinto (nótese el champú). 

Ya limpios y descansados seguimos hasta que nos dio hambre (debo confesar que no fueron más de 10 minutos desde la otra parada). El almuerzo fue muy sencillo; 400g de carne (porque fue pesada) cebollas, pimientos y mucho pan.


En medio de la comida discutimos el plan para el resto del día y la idea era avanzar otros 150 km para quedar a 300km de la frontera con Georgia. Este plan duro 20 minutos hasta que antes de que termináramos la comida se largara un aguacero y decidimos hacer pereza un rato mientras pasaba. 



40 minutos después, cuanto se calmo la tempestad cambiamos los planes y decidimos que íbamos a avanzar solo 40 km hasta un pueblo llamado Fatsa, en donde nuestro anfitrión de Estambul tenía familia y nos había dicho que nos podíamos quedar. 

Nos vestimos para la lluvia y salimos, afortunadamente no llovió ni una gota mas y perdimos la puesta de de los impermeables, pasados 30 minutos llegamos a la ciudad y mediante mis habilidades de ubicación logramos llegar a la casa de la familia.

La familia turca: 

Al llegar a la casa yo no se como es que casi no me reconocen, nuestro amigo en Estambul les había preguntado si nos recibían y nos estaban esperando. En fin, lo primero que hicieron fue recibirnos y presentarnos a toda la familia, la comunicación era muy tortuosa porque ellos no hablaban inglés y nosotros no hablamos turco así que ahí a punta de Google translate algo entendimos. Luego  de hablar con ellos un rato nos dijeron que ellos nos daban comida pero que nos tocaba dormir en la carpa, yo hoy esperaba comer atún con pan y dormir en carpa entonces cualquier mejora sobre eso era una ganancia. 


Armamos la carpa y volvimos a subir a hablar, al rato nos dijeron que estaba lista la comida, no voy a mentir, le tenía una fé muy grande a esa comida. Pero la comida fue tan buena sino mejor de lo que me la esperaba. 


Mientras comíamos todos reciclaban y nos trataban de hablar! La que me parecía más charra y hasta me dio pesar fue la abuelita (la que tiene gafas) porque, nos hablaba, no le entendíamos, le decían en turco: "no le entienden", entonces ella lejos de frustrarse volvía a repetir lo mismo,ben el mismo turco pero lo explicaba mas duro y con las manos!. Así igualito, me imagino a mis dos abuelas recibiendo a un extraño en la casa, que ternura. 

La comida era sopa de tomate con pollo, yogurt agrio, ensalada, papas a la francesa y una carne como de hamburguesa pero mucho más aliñada. 

Ya por la mitad de la comida, llego el dueño de la casa (el tío de nuestro amigo en Estambul) quien estaba trabajando, nos vio e inmediatamente nos empezó a hablar utilizando el mismo método! Yo no creo que los de Google se imaginaran la variedad de cosas para las que usarían su invento. En esas nos pasamos un rato y ya al final nos dijo que el creia que nos iba a dar frío en esa carpa que mas bien durmiéramos adentro, además agregó que éramos muy buenos huéspedes ( que orgullo). Al terminar la comida se llego la hora del té y nos tomamos un par de copas, luego bajamos a desarmar la carpa lo cual no tardo mucho tiempo y al fin, volvimos a subir para tomar mas té y conversar otro rato.

Tomando té y como bocadillo nueces.

Ya entrada la noche empezamos a hablar de colombia, fútbol y el viaje. Esta conversación termino en ellos regalándome una camiseta del equipo local de fútbol. 


Efectivamente estaba muy contento por mi camiseta. 

Empiezo a tener la creencia que la amabilidad humana es infinita, jamás pensé que una familia como esta recibiría con los brazos abiertos a alguien y demostraría tal hospitalidad y afecto. 

A eso de las 10 30 nos fuimos para nuestra habitación a preparar la dormida. 
Hoy escribo desde un sofá cama cubierto por una cobija, muy feliz por lo que hice hoy y con muchas ganas de mañana hacer muchos kilometros para acercarme a la frontera con Georgia