sábado, 25 de abril de 2015

Carretera de ensueño

25 de abril, día 265

Nada como levantarse después de una buena noche de sueño. A las 7:30 que sonó el despertador fue que me di cuenta que la noche anterior no había sentido frío! Las precauciones adicionales sirvieron. Después de la levantada recogimos el campamento en tiempo récord, 1 hora y media! Y a eso de las 9 estábamos listos, habíamos quedado con nuestros nuevos amigos turcos de desayunar a esa hora, pero los esperamos 20 minutos y no aparecieron, entonces decidimos ir a buscar algo para comer al pueblo.

Listos para salir 

En el pueblo encontramos una panadería donde vendían algo así como pasteles de queso, yo la verdad no le tenía nada de fé y solo pedí uno, después de dar la primera mordida mi fé aumento y compré otros dos, los vecinos de la panadería nos vieron comiendo eso solo y nos ofrecieron té para pasarlo, nosotros por supuesto aceptamos !

El pastel del desayuno 

La panadería 

Carretera de ensueño. 

Hoy fue uno de los días en los que me pregunto como hace tanta gente para vivir sin montar en moto! 

Después del desayuno tomamos una serie de carreteras secundarias muy bonitas que pasaban por una especie de campiña, el sol estaba radiante, la temperatura era de unos 20 grados, no me imaginaba como podía ponerse mejor. En esas la carretera hizo una curva rara y nos encontramos con una vista increíble, el mar negro estaba en frente de nosotros y la carretera seguía paralela a el, pero no como en Colombia que la costa es derecha, no, aquí la costa esta llena de desfiladeros y hay muy poca playa, por lo tanto la carretera es pegada al mar pero muy curveada (lease divertida).



 

No podía faltar la foto artística posando 

La gran mayoría de los 240 km por los que condujimos hoy fueron por carreteras que yo consideraría de ensueño, de algo de lo que estoy seguro es que hace muchos años cuando se inventaron esto de salir a montar en moto por placer, tenían que tener en mente una carretera como la del recorrido que hice hoy. 

Ya entrada la tarde decidimos parar en una bomba que tenía un market para comprar agua y galletas para la comida, ya nos íbamos a montar otra vez en las motos cuando... 
Nos ofrecieron té y nada que hacer, aceptamos y con toda la paciencia del mundo nos lo tomamos. De nuevo me sorprende la amabilidad de los turcos, recordé las pocas bombas en Colombia en las que te ofrecen agua, pero lo importante es que con ese detalle unos e siente atendido. 

Hoy la acampada fue al lado de un arroyo a 100 metros de la carretera principal 


El delikassen de hoy, "greshna" que es una comida tradicional rusa que trajimos de nuestras 2 semanas allá y atún.



Escribo desde el campamento escuchando como en una mezquita q lo lejos llaman a la oración