sábado, 25 de abril de 2015

Los turcos

24 de abril, día 264
Hay muchas malas maneras de empezar un día, pero este día empezó con dos que son particularmente molestas. Después de escribir el relato de ayer me fui a dormir cubierto solo por mi sleeping mountain hardware al que le tenía mucha confianza, pobre iluso, no era la 1 am y ya me estaba muriendo de frío, desde ese momento mi noche se convirtió en esperar que saliera el sol para que caliente la carpa y pudiera dormir bien, mi papa estaba en las mismas entonces no hubo mucha discusión sobre hasta que hora dormíamos sino que esperamos hasta que nos levantáramos naturalmente, esto sucedió a las 8:30 am. Después de la desaperezada respectiva, nos pusimos a levantar el campamento lo cual, debido a la falta de practica nos tomo dos horas. Pero por fin estábamos listos y con todo empacado, cuando me percato que la llanta de atrás de mi moto estaba desinflada del todo, con una cara de aburricion extrema me puse en plan pinchazo! Bajar llanta, cambiar neumático, dañar el neumático nuevo montándolo, volver a bajar, en fin... A las 12 y media estábamos listos por segunda vez en un día. 


Saliendo del campamento

Después de 5 minutos de camino, paramos en una bomba a echar gasolina, que jartera cuando me di cuenta que iba a costar 70 liras turcas cada uno, mas o menos 70000 pesos. Al terminar de tanquear todo iba mejorando: el sol ya estaba calentando el ambiente, no había una sola nube en el cielo, la carretera estaba bacana y tenía al mar negro a mi izquierda. 


La vista 

A eso de las 3 ataco el hambre pero hoy íbamos muy bien preparados 


Nuestra definición de un almuerzo saludable, maicitos, pan y atún 

La carretera no cambio mucho en el resto de la tarde, un poco de destapado, un poco de autopista, pero en general muchos caminos secundarios 


A eso de las 5 paramos buscar gasolina y wi fi, fuera de la misma cuenta dolorosa no hay nada que decir. Después de salir de la bomba empezamos a buscar un lugar para armar la carpa, al cabo de una hora y media, mi papá encontró una carretera que salía de la carretera principal, al final de esta no había nada! Era el lugar perfecto para acampar. Mi papa el verlo dijo:  "por aquí no creo que pase nadie, armemos aquí" aprovechando los últimos minutos de sol armamos la carpa. 



No había pasado un minuto de haberla armado cuando en la lejanía vemos dos personas en moto acercándose! Yo mire a mi papa el me mirlo a mi y nos quedamos preguntándonos, que querrá esta gene y mas importante, que hace esta gente acá en la mita de la nada... 

Los turcos: 



La gente resultó siendo los turcos mas queridos del mundo ! Después de la foto nos empezaron a hablar (mediante Google translate), lo que resultaron queriendo fue invitarnos a una cerveza, una salchicha y a bailar música turca, para hacer esto uno de ellos tomo su moto y fue hasta el pueblo más cercano mientras los otros recolectaban leña para la fogata en la que íbamos a asar las salchichas. El tipo volvió y con mucho ánimo empezamos a tomar cerveza y a comer.  Me parece sorprendente la amabilidad de la gente, estos sin siquiera conocernos se tomaron la molestia de ir hasta el pueblo comprar los víveres para atendernos bien, incluso al ver nuestra carpa nos ofrecieron su casa para dormir (esta la tuvimos que rechazar porque ya estábamos enfiestados con la cerveza) 



La moto de uno de ellos ! 

Hoy escribo desde la carpa de nuevo, después de una noche mágica disfrutando de la amabilidad de la gente local, que buen sentimiento. 

Ah y hoy fuera del sleeping pecueco tengo dos busos, una sudadera, dos pares de medias, un gorro, una bufanda... Ojalá si sirvan y pueda dormir cómodo