jueves, 12 de marzo de 2015

El Gran Bazar y la Mezquita Azul

Por Manuel Gómez.

Hoy me levante tarde, como  a las 9:30 am y el resto de la familia como a las 8 y después de levantarme desayune un calentado con huevo y arroz y Nesquick, después de desayunar me bañe y me organice para salir a “turistiar”.


Salimos como a las 11 del apartamento y nos dirigimos hacia el subterráneo, compramos los tiquetes y bajamos  a tomar el tren, el suelo del subterráneo tiene una leve inclinación pero tiene esa misma inclinación en el  techo, entonces se siente una sensación muy rara, pero cuando uno se monta al tren este esta derecho así que se siente aun mas raro. Llegamos a una estación de tren y mucha gente se bajo así que mi hermano y yo nos corrimos al lado de mis papas, se bajaron todas las personas literalmente, entonces nos pareció muy raro pero no nos bajamos, pasaron como cinco minutos y después nos dimos cuenta de que ese tren solo tenia dos estaciones entonces muertos de la pena nos bajamos. Salimos del tren y empezamos a buscar la conexión para no tener que pagar más, pero nos teníamos que salir de la estación e ir a otra, así  que teníamos que pagar otro tiquete (el tiquete cuesta 4 liras lo que equivale a 4000 pesos) entonces le preguntamos a un vigilante donde podíamos conseguir una tarjeta para tuviéramos que pagar menos, así que yo le pregunte y él con su muy débil  inglés nos dijo que teníamos que subir y que había una tienda en la que se podía comprar, así que fuimos y compramos la tarjeta y volvimos a entrar al tren (un tiquete en la tarjeta cuesta 2 liras) entonces entramos y sorpresa nuestra que entramos a la misma estación, así que  prácticamente perdimos nuestro tiquete, subimos y le dijimos al vigilante que si nos podía ayudar y él muy amable se rió y nos ayudo. El otro tren era en la superficie así que era más bonito porque vimos la ciudad desde otra perspectiva, en Turquía la gente es muy culta porque en la estación no hay murallas en una parte, así que la gente se podría colar, pero nadie lo hacía. El tren es muy rápido como el metro de Medellin, seguimos y nos paramos en la estación del gran bazar.



Salimos del tren, cruzamos la calle y paramos en un local de jugo de naranja. Primero que todo el jugo de naranja turco es diferente al de Colombia porque tiene todas las frutas de la naranja así que la textura es muy distinta pero sabe muy rico. Después seguimos y nos dieron una degustación de un postre turco, era un cuadrito rojo con frutas adentro, lo rojo  era como una gelatina de arándanos pero demasiado rica y con una textura suave y de temperatura fría, me antoje y me quede con el antojo mucho rato. Entramos al gran bazar, yo me imaginaba el gran bazar como el hueco de Medellin así como lleno de gente, personas gritando y sucio pero es muuuuuuuuuuuuuy distinto, es organizado limpio y la gente es respetuosa, ,lo único a lo que le atine es que es lleno de gente. Cuando pasábamos por un local y mirábamos cosas el encargado salia y nos decía el precio, las cosas son caras, más caras de lo que esperaba, por ejemplo dos barajas de cartas costaban 50 liras lo que para mi es demasiado. Seguimos recorriendo el gran bazar y paré en un local en las que vendía una baraja a 10 liras, así que le regatié al señor y conseguí que me dejara dos barajas a 15 liras lo que es un precio mucho mas favorable que 50. Caminamos como cinco minutos en círculos hasta que paramos y nos ubicamos.



La gente de Turquía si son los mejores negociantes del mundo, unas de sus mejores técnicas son:
  1. ¨Mi abuela es de colombia¨
  2. ¨Es mi primer negocio del día¨
  3. Hablar de Falcao y jugadores colombianos.
  4. ¨Yo soy el único honesto de aquí, el resto de personas lo van a engañar a usted¨
  5. ¨Este es el precio si lo compra en China¨
  6. Hoy es mi cumpleaños”
Todos los vendedores, pero cuando digo todos, son todos, hablan muchos idiomas, a mi hoy me hablaron en: Ingles, turco, español, francés, italiano y alemán. Seguimos caminado y vi una camisa de un equipo turco que se llama Galatasaray así que me antoje de una y empecé a regatear por ella, la camisa de entrada costaba cincuenta liras, así que le dije que no que muy caro y ahí empezó la negociación .
El me decía:
-50 liras, 50 liras
-Muy caro muchas gracias          
Entonces me fui pensando que si me iba él me iba a rebajar y ya cuando estaba lejos me gritó:
-¡40 liras 40 !liras
-Muy caro 25, 25
-Ese es el precio que lo consigues en China, mire la calidad de la camisa
Entonces él cogió la camisa y me la puso en la cara para sentir la calidad
-¡25 lira 25 lira!
-35 mi precio final
-Muy caro muchas gracias
Me volví a ir y ya estaba mucho mas lejos y él me grito
-¡30, 30 liras!
-27 27 liras
-29 último precio.
Y ahí en 29 liras la compre, así que le rebaje 21 liras, lo que es bastante.
Seguimos caminando por el gran bazar pero ya no me antoje de nada porque ya había comprado algo que quería. Cuando salimos vi el postre que había probado en la entrada y eso si lo tenia que comprar porque ustedes no se alcanzan a imaginar el sabor de ese postre, es una de las cosas mas ricas que he probado en mi vida. Salimos del gran bazar y nos dirigimos a la mezquita azul.

Llegamos a la mezquita y había muchas mujeres con la cabeza cubierta (Las mujeres musulmanas se tienen que tapar el cuello y el pelo con una manta por cosas de la religión) y me pareció muy bacano que ellos si viven la religión y cumplen todas las reglas que ésta les pone. La mezquita por afuera se ve muy bonita, la arquitectura tiene 600 años pero se ve en muy buen estado para tener toda esa edad. Mi hermano y yo nos separamos de mi papá y mi mamá y entramos a la mezquita, mientras caminábamos a la plaza de la mezquita vimos mucha gente lavándose los pies porque a esa a esa hora tenían que rezar y adentro había mucha gente pero bastantes eran turistas, nos tomamos un par de fotos y salimos. Mientras salíamos empezó a sonar una música que provenía de la mezquita que decía: Aaaaaaaallaaaaaaaaaaaahh. Demasiado duro, la musica indica que ya es la hora en que los musulmanes tienen que rezar. Nos volvimos a encontrar en el obelisco, el obelisco es una estructura gigantesca echa de una sola pieza de piedra con jeroglíficos incrustados, nos tomamos unas fotos y esperamos un rato para entrar a la mezquita y verla como es por dentro, así que esperamos un rato y después entramos. Hicimos la fila y entramos, para entrar uno se tiene que quitar los zapatos y las mujeres sean musulmanas o no se tienen que envolver el cabello, así que entramos. La mezquita por dentro es demasiado bonita todas las paredes y el techo tienen pintura muy bonita y la mayoría es de color azul, por eso se llama la mezquita azul, la alfombra era roja y fría, me empezó a dar frío en los pies así que empecé a acosar a mi papa para que nos fuéramos y me dijo que esperáramos. Mientras esperaba me reuní con un señor que estaba dando un resumen muy pequeño de la mezquita azul y del islam. Después salimos y nos toco caminar descalzos un rato en ese frío de Estambul así que me puse los tenis lo mas rápido que pude para que no me diera tanto frío.





Obelisco egipcio

En la Mezquita Azul







Después volvimos a coger el metro y nos dirigimos hacia nuestro apartamento.




Lo que me pareció más bacano de hoy fue la ida a la mezquita y conocer mas sobre la cultura islámica.