viernes, 6 de marzo de 2015

5 de marzo, Tesakoniki

Que mas pues hijo.

El domingo en la mañana sacamos la moto de Dani y nos fuimos rumbo a la Acrópolis, realmente estábamos cerca al centro así en no más de 10 minutos llegamos. La parqueada de la moto fue un tema fácil, pues en Atenas hay muchas motos, grandes y pequeñas, y se pueden dejar en cualquier parte siempre y cuando no interrumpan el paso de peatones o vehículos. Después de dejar la moto con los cascos amarrados a ella, nos dirigimos a comprar los tiquetes de ingreso, y para sorpresa nuestra, el primer domingo de cada mes que no sea verano sin gratis, así que nos ahorramos 20 Euros, lo cual nos alegró enormemente el día, pues acá todo es muy caro.  Subimos a la Acrópolis, que queda en una pequeña colina, estuvimos caminando un rato por ahí, y luego bajamos para ir a otro templo, y el camino nos encontramos con un personaje sorprendente, es Julian, un argentino que en el 2002 juntó con su esposa salieron a recorrer el mundo en moto, y desde entonces han ido por 105 países, recorrido 315.000 km y ahora tienen un hijo, el cual están esperando que cumpla un año para continuar el viaje con él, y para financiarse venden manillas y collares.
Después de caminar un rato por el centro, el cual es muy bonito, lleno de cafés y restaurantes y todos llenos de gente, al final de la tarde fuimos al museo de la Acrópolis, donde básicamente tienen todas las estatuas que habían en la colina.

El lunes fue un día de mecánica, fuimos a conseguir una nueva batería para mi moto, a cambiar las cadenas de las dos motos y comprar unas llantas,  y fue muy bueno ya que vimos de cerca algo de la cultura de trabajo griega, son relajados y trabajan mucho y hacen poco, y así se reconocen ellos mismos. Al finalizar la tarde fuimos al museo arqueológico y listo.

Ah, y una excelente noticia, a Daniel ya lo aceptaron en una de las universidades, en Hult, y en las otras le avisan el 27 de marzo a las 4 pm hora de la costa esté de EUA.

El martes nos esperaban 500 km, nuestro destino fue Tesalonica, la segunda ciudad más grande de Grecia.  El couchsurfer para donde íbamos nos había dicho que nos podía recibir si no conseguíamos nada más, así que hasta ese mismo día por la tarde estuvimos buscando, y alguien nos acepto. En realidad nos envió para donde un amigo suyo, Dimitris, donde llegamos a eso de las 6:30 pm, nos instalamos y salimos a encontrarnos con unos micos suyos y a comer, luego nos fuimos para un bar a escuchar musica griega, tomar algunos tragos y probar unos bocados tradicionales, y entre unas y otras terminamos llegando a la casa a eso de las 4 de la mañana, corrijo, yo llegue a las 4 y Daniel a eso de las 6. Así que decidimos quedarnos un día más en la ciudad.

Ese día lo tomamos con calma y salimos de la saca a eso del medio día a desayunar y visitar un museo y caminar por la ciudad y en la noche estuvimos con unos amigos de Dimitri en un bar conversando de nuestro viaje y nos fuimos a dormir a eso de la 1.  Tesalonica es una ciudad con un ambiente muy alegre y des complicado,  sus calles están llenas de jóvenes, pues es una ciudad universitaria donde viven más de 100.000 estudiantes, y al igual que Atenas el centro es al centro de la ciudad y la actividad, se puede estar en él las 24 horas, tiene muchos bares y restaurantes, y en las calles se ve mucha gente a todas horas, ah. En esta época de finales del invierno.

Y hoy continuamos hacia Kavela, por una carretera secundaria muy chevere, iba por el borde de las montañas, atravesando unos grande Olivares y varios pueblos.  

Al llegar a Kavela, nos dirigimos al centro y nos conectamos a la Wifi pública de la ciudad para confirmar el sitio donde nos alojaríamos hoy, y luego fuimos a comprar había guantes  para el frío ya que está muy fuerte, en realidad compramos fue unas bolsas que se ponen en el manilar de la moto, ya por ahora sólo para la de Daniel ya que Ruta 40 me regalo unos a mi y me los llevara Diana a Estambul.

Sobre los anfitriones que tenemos hoy, nos los consiguió Dimitri, son unos tíos suyos que hablan solamente ruso, italiano y griego, así que la comunicación estuvo un poco difícil, nos recibieron, nos ubicaron en un apartamento aledaño al de ellos y la señora, Anastasia, nos cocino una cena griega exquisita.

Por poco se me olvida, hoy al salir del almacén, Daniel salió adelante y yo lo perdí de vista, así que parquee mi moto a esperar que regresara, pero pasados 19 minutos y en vista de que no regresaba, me devolví al centro, al lugar donde  paros cuando llegamos, y ahí estaba él, esperando que yo apareciera.

Mañana valía rumbo a Estambul, son 470 km, así que saldremos a eso de las 8:30.

Saludos y nos vemos pronto. Que tengas un buen viaje.