sábado, 21 de febrero de 2015

Hasta El Cairo

Israel, 20 de enero de 2015

¡Que más pues campeón!

Hace días no te escribía, desde Aswan. Espero que te haya ido muy bien en la revisión de tu mano, ojalá puedas empezar a montar bicicleta pronto. En Aswan, después de pasarme buena parte de la mañana escribiendo algunas cartas, nos comimos un desayuno de campeones y salimos hacia Luxor por la vía del desierto. Llegamos directamente donde Paola, la colombiana que nos hospedaría, quien tiene un hermoso hotel en el “west bank”, nos pusimos cómodos y al finalizar la tarde salimos con Paola hacia el templo de Luxor. Lo primero que hay que hacer es tomar una pequeña embarcación, decorada al estilo egipcio llena de cojines y escuchando música árabe, y cruzar el maravilloso río Nilo. El templo es sencillamente espectacular, sus dimensiones son asombrosas y aún conserva muchas de las columnas originales y unos 800 metros de la avenida de las esfinges, la cual era una calle de 3 kilómetros que comunicaba este templo con el de Karnak. Y lo mejor de todo es la iluminación, ver este templo en la noche es mágico. En la noche dimos un paseo por el mercado, el cual te puedo decir que parece salido de un cuento de las mil y una noches, allí comimos Falafel con una bebida que parece hecha de maizena y le agregan nueces y chocolate.

Listos para cruzar el Nilo

En la comodidad de la barca para cruzar, 5 pounds por cruzar
Avenida de las esfinges en el templo de Luxor


En el templo de Luxor

Templo de Luxor


Templo de Luxor

Avenida de las esfinges, vista nocturna


Y el brebaje que nos tomamos

Y encuentras coches por todos lados


Al siguiente día fuimos a visitar el valle de los reyes y el templo de Hatshepsut, de todo esto lo que más me llamo la atención fue la tumba de Ranses II por los adornos de las pinturas, allí nos paso algo curioso, y es que quien estaba cuidando la tumba se ofreció muy amablemente a tomarnos fotos, lo cual estaba prohibido, pero al final nos pidió 20 pounds. Al conversar de esto con Paola, nos dijo que era que les pagaban muy mal ya que hay pocos turistas y mucho desempleado, que se ganan al día solo 10 pounds, lo que es solamente 1.7 dólares, así que por eso tratan de conseguir “propinas” como sea. Después de medio día regresamos al hotel e inmediatamente salimos de nuevo hacia el otro lado para visitar el templo de Karnak y en la noche fuimos de nuevo al mercado.

En el templo de Hapshetsut



El sábado lo tomamos con calma y fuimos al medio día a ver otro templo y en la noche recorrimos además del mercado normal que visitan los turistas, el mercado egipcio, donde puedes encontrar de todo, es una calle de unos 1000 metros, angosta , llena de pequeños almacenes vendiendo especias, ropa, arreglando calzado, comida, frutas, pollos, dulces, hay tiendas, joyerías, y eso es al que más grite, el escandalo es impresionante, y de vez en cuando le tienes que hacer el quite a una que otra moto que pasa por ahí pitando y a una velocidad muy poco adecuada para esa calle. El punto curioso de ese día fue que al regreso, cuadramos con el barquero que le pagaríamos 5 pounds por llevarnos de regreso, pero cuando nos ibamos a bajar le pagamos y nos dijo que era 5 por cada uno, a lo cual nosotros nos negamos, así que dijo que entonces nos llevaría de nuevo para el otro lado y le dijimos que listo, al final dijo que le diéramos los 5 pounds y cuando se los dimos nos dijo que le diéramos otros 5 o que o sino se nos llevaba otra vez, y lo que yo hice fue saltar de una de la barca y Daniel se quedo montado en ella, inmediatamente empecé a gritar pidiendo ayuda y al lanchero le dije que estaba llamando la policía, a los pocos segundos llegaron varias personas, entre ellos, varios lancheros, quienes me pidieron que por favor no llamara la policía, que eso se solucionaba, y efectivamente después de la insistencia de los otros lancheros la barca se devolvió y Daniel se logró bajar.

Templo de Medinet Habu

El templo de Medinet Habu tiene más de 3000 años y aún conserva los colores en algunas partes

Las mujeres eligen que tanto mostrar, no es impuesto


En el mercado venden sin ningún problema estás prendas para ser
usadas por las mujeres los jueves en la danza del vientre

Ya el domingo nos dispusimos a salir hacia Hurghada, una ciudad en la costa rumbo a El Cairo, pero como te parece que cuando fui a encender mi moto esta no arrancó, le intentamos empujándola, conectándola a un carro, a otra moto y nada, así que al final llevamos la batería a cargar y luego de dos horas por fin logramos encenderla y terminamos saliendo como a la 1:30 pm. Y para colomo de males, tomamos la ruta que no era y salimos por el borde del Nilo lo cual es muy lento ya que está lleno de resaltos, así recorrimos como 50 km en más de hora y media, y como si eso fuera poco, Daniel pincho la llanta trasera. Llegamos a la ciudad pasadas las 7 de la noche, allí nos encontramos con la persona que nos hospedaría pero debíamos esperarla hasta las 12 ya que a esa hora cerraba su almacén y para colmo de males no tenía parqueadero para dejar las motos. Así que lo que hicimos fue llamar Caro, una colombiana amiga de Paola, con tan buena suerte que vivía cerca a donde estábamos y si tenía un lugar seguro para las motos, así que las llevamos y estuvimos un buen rato con ella y su esposo conversando y compartiendo un delicioso café. Sobre esta ciudad te cuento que es totalmente turística y recibe principalmente rusos, tanto así que encuentras por toda la ciudad avisos en ruso, tiene una vida nocturna muy agitada, pues a las 12 de la noche había más gente en la calle que cuando llegamos y uno de sus principales atractivos es organizar actividades de buceo en el mar rojo. En la mañana fuimos a recoger las motos y nos comimos un suculento desayuno con Caro y su esposo y salimos para El Cairo.

Llegamos a El Cairo a las 6 de la tarde, pero buscando la casa de Mustafa (nuestro anfitrión) dimos un mal giro en algún lado y terminamos pasando por un inmenso barrio popular lleno de gente, mercados, mototaxis, y con sus calles sin pavimentar. Después de instalarnos y comer la mejor comida cacera que hayamos probado durante el viaje, salimos hacia un café en el centro donde había una reunión de Couchsurfers, allí estuvimos hasta pasada la media noche.

Día de pirámides:

Después de atravesar El Cairo por más de 30 kilómetros, llegamos a estas moles de piedra y por más que las hayamos visto en televisión, películas y fotos o que hayamos leído sobre su gran tamaño, te cuento que no estaba preparado para lo que nos encontramos, de alguna forma pararte en la base de estás pirámides sabiendo que tienen más de 4000 años de antigüedad, te hace sentir muy pequeño. Allí nos quedamos por más de tres horas caminando y dejándonos atrapar por la magia del lugar, tanto así que decidimos que preferíamos estar ahí y no salir de una a ver el museo egipcio, que era el otro objetivo del día.

Sin palabras




Turista coreana posando con un "árabe"

 En la noche después de comer la mejor comida cacera que hayamos probado durante el viaje (estaba mejor que la del día anterior) nos fuimos con Mustafá para el barrio islámico, donde se estaba llevando acabo una celebración annual en honor a Housein, sobrino de Mahoma, la cual congrega a personas de todo el país durante 4 días, las calles estaban a reventar, había algunos fuegos pirotécnicos, ventas callejeras de comida y de muchos dulces y el ambiente era de fiesta. Allí estuvimos un par de horas, fuimos a tomar un café a uno de los barrios viejos de la ciudad y llegamos a la casa como a las 2 de la mañana pensando en que tendríamos que madrugar para salir hacia la frontera.

Una de las impresiones más fuertes que me deja El Cairo es sobre la forma de conducir, es una combinación entre la velocidad de los argentinos, la agresividad y falta de consideración de los bolivianos, los trancones de Nairobi, y el uso desmesurado del pito de los peruanos. Y a propósito de esto, creo que no te había dicho lo impresionante que es el tráfico en Addis Abeba, pues a pesar de la cantidad tan grande de carros, de taxis, mototaxis y busetas; de los trancones, del sinnúmero de obras de infraestructura que están haciendo, la gente es calmada, eso nadie pita, la velocidad es normal, le dan la vía a los peatones, entre ellos se dan la vía y no se tiran los carros, manejan de una forma muy pacífica y se desenredan, y esto te lo digo después de haber salido todos los días de la semana por la ciudad a visitar la embajada de Egipto y de Sudán.



miércoles, 11 de febrero de 2015

De Khartoum a Aswan, 11 de febrero

¡Que más pues Campeón!

Bueno, te cuento que ya estamos en Egipto, ahora déjame contarte como fue que llegamos acá desde Khartoum. El viernes en la tarde después de visitar el mercado de camellos, donde nos pidieron 1800 dólares por uno, y de acompañar unos musulmanes en su oración vespertina, Daniel presentó la entrevista para Harvard, y según la entrevistadora le fue muy bien. Entre tanto, Abotalib (nuestro anfitrión) y yo nos sentamos en el patio de la casa a conversar y a comer nuestra cena y la de Daniel, al final después de la entrevista lo acompañamos a un restaurante cercano para que él cenara.

Daniel lavando ropa
Ensayando el camello, 1800 dólares

En el transporte público, unas pequeñas busetas por tan solo 1 pound (300 pesos)





Los noveleros

El sábado en la mañana tensionamos la cadena de mi moto, revisamos la presión de aire de las llantas, niveles de aceite y pusimos aceite en el lubricador automático de cadena, almorzamos y salimos al medio día rumbo a las pirámides Meroe a unos 270 km. La tarde fue de las más calurosas que hayamos tenido, así que a eso de las 4 nos detuvimos a almorzar, y como de costumbre, pedimos "ful y huevos", es decir, fríjoles con ensalada y aceite de oliva acompañados de pan árabe y huevos fritos sin la yema, allí nos quedamos más de una hora y para rematar tomamos café y te.  A las pirámides llegamos como a las 6, así que ese día no ingresamos y lo que hicimos fue de una ir a armar campamento como a un kilómetro de la entrada, detrás de una pequeña colina de arena. Allí, aprovechando que había luna llena, esperamos hasta las 10 de la noche a que saliera y nos trepamos a la colina para tomar algunas fotos de las pirámides.

Almorzando antes de salir

La novedad

Vista nocturna de las piramides




En la mañana del domingo, subimos de nuevo a las pirámides para contemplarlas por última vez a la luz de la luna y salimos rumbo a Dongola, teníamos 600 kilómetros por delante. Después de avanzar unos 400, justo antes de llegar a Karima, nos detuvimos a almorzar "ful" y a repostar gasolina, y justo arrancando le sentí un ruido extraño a la moto, por un par de kilómetros Daniel y yo intentamos encontrar que era y nada, así más bien nos detuvimos en un puesto de policía que había más adelante para trabaj con más calma, y allí después de revisar cuanto se nos ocurrió, nos dieron las 6 de la tarde, pero el punto bonito de todo esto, fue que los policías se portaron a las mil maravillas, primero nos invitaron a comer pan con un queso crema dulce, luego nos ofrecieron su caseta para dormir, y a eso de las 8 de la noche se nos acercaron para que los acompañáramos a comer ahí cerca, nosotros nos negamos ya que Daniel estaba hablando por teléfono y además no queríamos dejar las motos solos, pero ellos no se dieron por vencidos y lo que hicieron fue que nos trajeron comida y gaseosa, y para acabar de ajustar no dejaron que se las pagáramos, insistieron en que era una invitación de ellos.   Y sobre el ruido de la moto, lo que concluimos fue que era la cadena ya muy gastada, así que el lunes madrugamos, la tensionamos lo mejor que pudimos y continuamos rumbo a Wadi Halfa.

Ahí nos permitieron dormir

Nuestros nuevos mejores amigos

Además del calor abrazador, los 550 km que hicimos ese día por medio del desierto, transcurrieron sin ninguna novedad, al final acampamos a unos 60 km de Wadi Halfa, en una pequeña colina a un kilómetro de la carretera.

EL ENREDO DE LA FRONTERA

Madrugamos, desmontamos campamento y nos fuimos a desayunar a Wadi Halfa, una pequeña ciudad a orillas del Nilo, y a las 9:30 llegamos a la frontera, allí intentamos por todo los medios que nos sellaran los Carnets de las motos para salir, pero fue imposible, estuvimos más de una hora de un lado para otro, y siempre nos decían que teníamos que esperar a Mazar,  y la razón que les entendíamos era que ellos no hablaban inglés y nosotros no hablábamos árabe, al final el encargado de poner el sello lo mejor que hizo fue llamar a Mazar y comunicarnos con él, y la conclusión fue que había que esperarlo.  Después de que llegó Mazar, le tomó alrededor de unas dos horas y media hacer todo el tramite, eso había que recoger como tres firmas y pagar un impuesto de salida. Total que por sus servicios profesionales nos cobró 100 dólares, los cuales después de negociar terminaron siendo 50, y creo que de no ser por él, todavía estaríamos allí dando vueltas.  Y del lado de la frontera de Egipto, la cosa no fue más fácil que digamos, pero de esa si estabamos advertidos y ya teníamos contactado el FIXER que nos ayudaría con todo, y efectivamente nosotros lo único que tuvimos que hacer fue pasar nuestra maleta por una maquina de rayos X, y todo lo relacionado con la moto e incluso la sellada de nuestros pasaportes corrió por cuenta de KAMAL, quien nos cobró por sus servicios 100 dolares, fuera de los 350 dolares que había que pagar para el ingreso de las motos a Egipto.  Y a eso de las 3 de la tarde ya nos encontrábamos en Egipto oficialmente.  A las motos les debimos cambiar las placas por unas egipcias y a nosotros nos dieron una licencia de conducción temporal escrita en árabe.
De la frontera se recorren unos 30 km para tomar el ferry para cruzar el lago Nasar, la travesía para cruzar el lago dura más o menos una hora.  Kamal nos acompañó en el ferry, allí le pagamos los 456 dólares por todo y nos cambió unas libras sudanesas que nos sobraron.  Además, llamo un amigo en Abul Simbel para que nos permitiera acampar en su casa para pasar la noche.



 


Al llegar a Abul Simbel, bajamos las motos y nos parqueamos en un café justo ahí en el puerto, ahí pasaríamos la noche. El amigo de Kamal, Moises, es el dueño y el café lo tiene diseñado para atender a los sudaneses que transitan por la frontera. Después de que se fueron los 4 buses que habían cruzado en el ferry, ordenamos algo de comer y nos sentamos al pie del lago a descansar, y oh sorpresa cuando llegó la comida, ensalada, arroz, pan arabe y tres pescados fritos para cada uno, y como si eso fuera poco luego trajo otros tres, al final sobraron un par de pescados y nosotros quedamos a rebentar.



Hoy nos levantamos temprano y nos fuimos rumbo al templo de Ramses, pues Moises fue muy insistente sobre que bajo ninguna circunstancia dejáramos de ir a visitarlo.




Al salir del templo nos encontramos con que la llanta delantera de la moto de Daniel estaba pinchada, así que la cambiamos, nos comimos un cereal, y fuimos de nuevo donde Moises para pedirle que llamara a Kamal para avisarle que nos demorábamos, pues habíamos quedado de encontrarnos con él antes de la 1 en Aswan a 300 km de Abu Simbel. Y cuando nos disponíamos a salir, descubrimos que la llanta delantera de la moto de Daniel estaba de nuevo desinflada, así que le pusimos aire y fuimos a buscar un monta-llantas, y efectivamente el neumático que traía de repuesto estaba pinchao. En fin, el asunto fue que entre unas y otras terminamos saliendo a las 12 y teníamos 500 km por delante.
Justo antes de llegar a Aswan, nos encontramos un overlander en bicicleta, que salió de Ciudad del Cabo hace 8 meses, y va rumbo a Francia, pero aún no sabe cuando llegará.



Llegamos a Aswan a las 4, compramos una linea celular, y nos encontramos con Kamal para que nos entregara un formulario ya listo para salir de Egipto. Y pues decidimos quedarnos acá  en un hotel de un amigo de Kamal y aprovechar para bañarme después de 5 días de estar acampando, y Daniel no quiso hacerlo dado que está haciendo mucho frio.



viernes, 6 de febrero de 2015

Khartoum, 6 de febrero

Que más pues campeón.

Te cuento que estamos en Karthoum, la capital de Sudán, y ha sido una gran experiencia. Llegamos a Sudán hace ya tres días y lo más bacano de todo es que la gente de ha portado de maravilla. El día que llegamos nos aventuramos a buscar un lugar donde armar la carpa, simplemente salimos de la autopista unos cuantos minutos y buscamos un buen Lugar para poner la carpa, y antes de anochecer la teníamos armada y todo listo para preparar la comida, cuando tres señores que pasaban por ahí se acercaron a saludar muy sonrientes y a desearnos lo mejor (eso es lo que creo que nos dijeron en árabe).  
Al siguiente día salimos temprano y condujimos unos 100 km antes de detenernos a buscar desayuno, y paramos en un pequeño caserío y ahí tomamos te con unos buñuelos de harina con azúcar, y el punto es que alguien que pasaba por ahí nos pregunto de donde éramos y siguió, y como te parece que pagó la cuenta y ni siquiera espero a que le diéramos las gracias. 
Y otra cosa bonita que nos paso fue que mientras reparábamos un pinchazo que tuve en Karthoum un taxista se acercó a ayudarnos a cambiar la llanta y lo hizo casi todo sin esperar nada a cambio.

Hoy te cuento que estuvimos en el mercado de camellos donde tuvimos la oportunidad de montarnos en uno, que animales tan grandes!!!.  
También fuimos a un mercado tradicional y a ver unos musulmanes rezar, en una ceremonia que hacen todos los viernes pidiendo por el perdón de los pecados de todos, allí bailamos y oramos con ellos, y pues te cuento que se portaron todos de una manera muy amable y alegre, lo disfrutamos mucho.

Sobre el anfitrión que tenemos, se pasa de buena gente, ayer nos invito a comer, hoy su madre nos preparó el desayuno, y se tomo toda la tarde para acompañarnos en transporte público por toda la ciudad para ir al mercado de camellos y a ver rezar los musulmanes.

El itinerario que sigue es ir a las pirámides Meroe y acampar ahí, al otro día seguir hacia Karima y llagar lo más cerca posible a Dongola, y de ahí en día dias llegar a Wadi Halfa en la frontera.


Te quiero mucho y saludos a todos.
 

domingo, 1 de febrero de 2015

Así nos gastamos la plata en Kenia

Que más pues, la tasa de cambio es de 92 chelines por dólar.

Gastos Kenya
Enero 7- visas 100 dólares
7- agua 70
7- teléfono 900
7- 780 agua y cerveza
8- 500 herramientas y ayuda arregló moto
8- 700 almuerzo
8- 630 cena
8- 1500 alojamiento
9- 520 desayuno de campeones
9- 200 agua
9- 2400 gasolina
9- 700 airtime 
10- 460 internet y copias 
11- 2100 comida 3 días 
12- 620 almuerzo 
13- 1300 provisiones
13- 100 cuidada moto
13- 12000 Visa Schengen 
13- 230 internet
13- 500 plan de datos internet
14- 290 almuerzo
14- 170 cerveza Desperados
14- 1900 gasolina 
14- 310 oreo y leche
14- 925 luces y pilas
14- 220 crema dental
15- 700 almuerzo
15- 290 internet y copias
16- 1000 luces para moto
16- 210 leche y galletas
17- 2350 bombillos y relay
17- 1020 provisiones
18- 4300 gasolina y aceite
18- 4200 comida 6 días 
18- 110 pan y agua
18- 900 gasolina
18- 1150 alojamiento y cena y 5 litros de agua
19- 3000 gasolina
19- 690 desayuno


Saludos