miércoles, 17 de diciembre de 2014

Nuestro paso por Zimbabue

#QueMasPues Campeón

Hace días no te escribía. La llegada a Zimbabue nos recibió con una vida más cara, a pesar de ser un país más pobre que Sudafrica la gasolina, la comida y el alojamiento son más costosos. La gente aún recuerda la época en el 2009 en la que todos los habitantes en el país eran millonarios, aunque el dinero no valía nada, había billetes de hasta 100 trillones de dolares de Zimbabue, era más grande la bolsa donde llevaban el dinero que la bolsa que necesitaban para cargar lo que compraban, cada 24 horas el precio de las cosas de duplicaba. Al final el país cambio su moneda por el dólar americano en un intento desesperado por estabilizar la hiperinflacion que tenían. Una de las principales causas de los problemaslije que el gobierno expropio a los agricultores blancos de sus fincas y los expulso del país, y desafortunadamente los nuevos dueños no sabían administrar estas granjas y se fueron a la bancarrota.

sobre las carreteras, las principales son pavimentadas, están en una condición aceptable, y las comparten los carros con los carruajes tirados por burros. Son unos coches, no más grandes que los que se ven en Colombia, y los jalan entre tres 5 cinco burros de mediana alzada, van con bastante parsimonia pero constantes. Un tema curioso de las carreteras es que en los costados se encuentran automóviles, camionetas, camiones, buses y vehículos de todo tipo totalmente abandonados y destruidos, de los cuales no queda sino la carrocería, esto es debido a que no existe la industria chatarrera, así que estos restos forman parte del paisaje.

Y la gente es magnifica, amable a más no poder. En la carretera todos los que te encuentras te saludan con una enorme sonrisa de viejos amigos, y son muy expresivos. Cuando íbamos de Bulawayu a Victoria Falls, a mitad de camino paramos a buscar gasolina y en ninguna de las estaciones que nos habían dicho había, al final un señor accedió a vendernos 10 litros para que llegáramos, acá lo curioso fue que un joven, de no mas de 20 años, también estaba buscando comprar tres galones, conversamos un rato y luego se fue. Y unos 60 kilómetros mas adelante paramos en otra estación, y allí estaba él, tan pronto me vio se me abalanzo a saludarme y darme la mano y estaba brincando feliz por que ahí había gasolina, y continuaba dando,e la mano.

En Victoria Falls, nos quedamos donde una señora Coreana, quien tuvo una mala experiencia con Colombia, en 1997, su esposo trabajaba como alto ejecutivo de LG en Bogotá, lo secuestraron y por poco muere en cautiverio. Nos atendió muy bien, y dormimos muy cómodamente en su enorme casa, en la cual nos quedamos tres noches. para ir a las cataratas y que Daniel trabajara un día en lo que tiene que escribir para las universidades a las que se esta presentando.

La visita a las cataratas es algo indescriptible, el río Zambezi llega por una planicie y muy regado, aproximadamente un kilometro de ancho, cae a un cañón de unos 100 metros de altura para continuar abriendose paso por otros 1400 kilómetros hacia al mar. El salto de agua es increíble y sobrecojedor, ver esta maravilla de la naturaleza te pone apenar. La visita a este lugar me dejo muy contento.

Saludos.