martes, 30 de diciembre de 2014

Feliz año, felices sueños

¡Que más pues Pragma!

Desde Uyole, en Tanzania, quiero contarles lo que pienso de los sueños.

Soñar me hace humano, y al poder soñar tengo la responsabilidad de hacerlo bien, en grande y por fuera de mi zona de confort. Debo soñar para retarme, evolucionar  y dejar este planeta mejor de lo que lo recibí.

Al final, pienso que mis sueños no son sólo míos, les pertenecen también a mis hijos, a mi familia y a la sociedad, aunque yo soy el único responsable por lograrlos.  Digo que les pertenecen a los otros y en especial a la siguiente generación, ya que de una u otra forma soy lo que soy, en gran parte, por los sueños de alguien más, los de mis padres por soñar con enviar a sus hijos a la universidad, o los del que soñó con internet o con crear una compañía de seguros en Medellin.  Así que de la misma forma que esos soñadores no cejaron en su empeño por alcanzar sus sueños, yo tampoco lo haré.  

Mis hijos, mi esposa y algunos de ustedes se han visto afectados al yo  haber soñado con crear una empresa, o con ir a Europa un par de meses, o con comprar una moto, o con correr una maratón en sandalias, o con darle la vuelta al mundo. Mis sueños me definen y afectan a quienes me rodean, por eso debo soñar en grande y dejar hasta la última gota de sudor por alcanzar mis sueños, pues al tener las posibilidades que tengo debo ser responsable y aprovecharlas lo mejor posible para mi beneficio y el de los demás.

El 2015 seguiré soñando en grande, le pondré fecha a mis sueños, arrancaré en pequeño para equivocarme y corregir el rumbo lo antes posible y trabajaré todos los días sin prisa pero sin pausa para alcanzarlos.

En Pragma soñamos por naturaleza. 

Saludos y feliz 2015.