miércoles, 17 de diciembre de 2014

Con amigos al Krugger y a disfrutar de la vida salvaje

Ir al Parque Krugger es muy costoso, si se va en un tour los precios son muy altos, así que la alternativa que queda es alquilar carro lo cual vale unos 14 dólares diarios,  y hacer el recorrido por cuenta propia pues no se permite el ingreso de moto. Esto era lo que íbamos a hacer Daniel y yo, cuando William nuestro couchsurfer nos dijo que él iba a conseguir a alguien que nos llevara, así que le pregunto a sus amigos y lo logró. Una amiga suya se ofreció a cambio del pago de los peajes y la gasolina, lo cual debíamos hacer de todas formas si alquilábamos el carro. Además cerca al parque ella tenia una tía que trabajaba en una enorme granja, en la cual nos quedamos la segunda noche.  

Viajamos de Pretoria a Hazyview, donde acampamos y al siguiente día nos dedicamos a recorrer la ruta Panorama, donde puedes ver algunas cascadas 

A propósito de la finca, que en realidad no es una finca, es una empresa que exporta dos millones de cajas de naranjas y las produce en 1200 hectáreas, hace jugo de naranja y tiene 150 hectáreas de banano.  Y además de los problemas normales de una empresa de este tipo tienen que vérselas con los babuinos, los micos y los hipopótamos, nos mostraron como a estos últimos  los van llevando a una de las doce represas que tienen y los van acorralando poco a poco en unas semanas y los atrapan y se los llevan a una reserva natural.  

En general la visita al parque es algo impresionante, pues tiene unas dimensiones que te hacen olvidar que estas es un parque, son dos millones de hectáreas, 320 kilómetros de largo y 60 km en su parte más ancha. Una vez ingresas, hay caminos pavimentados y otros en tierra bastante buenos, además hay algunos para 4x4.   La acción se lleva acabo en las primeras horas de la mañana y al finalizar la tarde, y para ver los animales lo más recomendable es hacerlo cerca a las fuentes de agua.  Hay de todo tipo de alojamiento, unos campamentos sencillos  para armar la carpa, con duchas pero sin electricidad, y otros más sofisticados que tienen para armar carpa, tienen tiendas de Safari, habitaciones, salones de conferencias, piscina, supermercado, estación de servicio, aeropuerto y alquiler de autos. Ofrecen caminatas diurnas y nocturnas, Daniel fue a una en la madrugada y lo acompañaban dos rangers armados.

Ver todos estos animales en su entorno natural es sobrecogedor, la forma en que se mueven los grandes elefantes y como juegan con el agua es encantadora, las jirafas son muy elegantes y verlas tomar agua te estresa, ya que las ves haciendo un enorme esfuerzo por agacharse al piso.  Y ver los rinocerontes y saber que están próximos a extinguirse te hace pensar en el valor de la vida en general.

Fueron 5 días magníficos.