martes, 30 de diciembre de 2014

Feliz año, felices sueños

¡Que más pues Pragma!

Desde Uyole, en Tanzania, quiero contarles lo que pienso de los sueños.

Soñar me hace humano, y al poder soñar tengo la responsabilidad de hacerlo bien, en grande y por fuera de mi zona de confort. Debo soñar para retarme, evolucionar  y dejar este planeta mejor de lo que lo recibí.

Al final, pienso que mis sueños no son sólo míos, les pertenecen también a mis hijos, a mi familia y a la sociedad, aunque yo soy el único responsable por lograrlos.  Digo que les pertenecen a los otros y en especial a la siguiente generación, ya que de una u otra forma soy lo que soy, en gran parte, por los sueños de alguien más, los de mis padres por soñar con enviar a sus hijos a la universidad, o los del que soñó con internet o con crear una compañía de seguros en Medellin.  Así que de la misma forma que esos soñadores no cejaron en su empeño por alcanzar sus sueños, yo tampoco lo haré.  

Mis hijos, mi esposa y algunos de ustedes se han visto afectados al yo  haber soñado con crear una empresa, o con ir a Europa un par de meses, o con comprar una moto, o con correr una maratón en sandalias, o con darle la vuelta al mundo. Mis sueños me definen y afectan a quienes me rodean, por eso debo soñar en grande y dejar hasta la última gota de sudor por alcanzar mis sueños, pues al tener las posibilidades que tengo debo ser responsable y aprovecharlas lo mejor posible para mi beneficio y el de los demás.

El 2015 seguiré soñando en grande, le pondré fecha a mis sueños, arrancaré en pequeño para equivocarme y corregir el rumbo lo antes posible y trabajaré todos los días sin prisa pero sin pausa para alcanzarlos.

En Pragma soñamos por naturaleza. 

Saludos y feliz 2015.

lunes, 29 de diciembre de 2014

The Olive Branch for Children, Uyole

#QueMasPues Campeón

Los dos últimos días los hemos pasado en una fundación para niños acá en Tanzania, es de una señora muy tesa de Canadá que renuncio a su cómoda  vida hace 10 años y se vino a ayudar en Tanzania, acá tienen directamente 32 niños rescatados de la sociedad. Además tienen 26 guarderías y una influencia sobre más de 600 niños. Esto es posible gracias al trabajo incansable de Debora su fundadora, y a las donaciones de muchas personas en todo el mundo.  Hace un rato estuvimos con todos ellos hablando sobre los sueños que tienen y de verdad te toca ver las esperanzas que albergan sobre la vida al poder vivir acá.  

Hoy estuvimos ayudando con la logística de unas películas de un minuto que están filmando los chicos, nos divertimos mucho. Daniel ayudo con su GoPro y yo cargando cosas y filmando también.

Y en este momento estamos en la cena, estamos fritando unas bolas de harina con papa y acá están todos los niños bailando y comiendo. Tu hermano anda feliz, incluso me acaba de decir que sí podemos pasar acá el 31.

Chao y te quiero mucho.




sábado, 27 de diciembre de 2014

27 de diciembre, Uyole

¡Que más pues campeón!

Mira pues nuestra historia desde Lusaka. El martes Daniel término de escribir sus ensayos al medio día, y salimos como a las dos rumbo a Chawa a 250 km, pero resulta que estábamos tanquiando y cuando fui a prender mi moto esta no prendió, después de un rato la logramos prender y me fui para el mecánico para revisar que pasaba, pues me daba susto seguir en ella así. Tal como Daniel lo sospecho, sólo era que le faltaba ácido a la batería, pero ya terminamos de organizarla como a eso de las 5, así que ese día nos quedamos donde un couchsurfer ahí en Lusaka, nos toco esperarlo en un centro comercial como tres horas y al final apareció como a las 9:30 pm. ¡Como te parece que ese señor ha alojado a más de 500 visitantes de Couchsurfing!.

El miércoles salimos temprano e hicimos algo así como 550 km, ya como a las 6 de la tarde paramos para buscar donde dormir y pedimos en una casa, al lado de la carretera, que nos dejarán armar la carpa y ahí nos quedamos, y nos ofrecieron su fuego para cocinar, así que estuvimos con ellos un par de horas en la cocina y al final nos invitaron a Nshima y pescado cocido y compartimos con ellos un bien rato.

Al día siguiente, madrugamos hacia el lago Tanganica, fueron otros 550 km, nos quedamos en un camping, nos bañamos con agua caliente y nos estregamos muy bien el mugrero que teníamos. 
 
Ayer viernes madrugamos al lago y nos nadamos en él un rato, la idea es que al final del viaje voy a poder decir que he nadado en los dos lagos más grandes del mundo, el otro es el Baikal en Rusia (ese es el más grande por volumen). Después ahí mismo en el lago hicimos la diligencia de la salida de las motos de Zambia, y nos dirigimos a Mbela para hacer la salida nuestra, pero cuando llegamos a la oficina de Inmigración estaba cerrada y debimos llamar por teléfono al funcionario para que fuera a sellar nuestros pasaportes. Después de esperarlo media hora, nos selló los pasaportes y nos dirigimos a la frontera por una carretera de tierra amarilla y húmeda. En la frontera presentamos los carnets de paso por aduana y nos abrieron la reja y de una para Tanzania, donde nos tomo media hora el papeleo.  Continuamos hacia Sumbuwanga por unos 40 km por destapao.  A unos 20 minutos de dejar la frontera, paramos a comernos unos sanduches de frijoles, y de la nada empezaron a salir niños de todos lados, ninguno hablaba inglés, así que no nos entendimos nada, pero fue muy bacano ya que nos trajeron unas nueces parecidas a maní para que comiéramos y nosotros les compartimos unas galletas. En fin, como a eso de las 5 llegamos al pavimento, y en ese momento también llegó la lluvia, nos pusimos los impermeables pero no nos atrevimos a arrancar, jamás había visto llover tan duro, esperamos como unos 15 minutos a que pasara ese torrencial y ahí sí continuamos. Tan pronto atravesamos el aguacero paramos a pedir en unas casas al borde de la carretera que por favor nos permitieran armar la carpa, en la tercera casa que preguntamos la pudimos poner dentro de una construcción bajo techo, y quedamos muy bien cubiertos.

Hoy salimos temprano, compramos una SimCard en Sumbawanga, retiramos dinero de un cajero y seguimos hacia Uyole.  De lo que llevamos en Tanzania, te puedo decir que esta gente tiene mucho más agricultura que Zambia, pues es la misma tierra, pero tan prono entras en Tanzania empiezas a ver grandes extensiones de tierra cultivada y no bosque como se veía en Zambia.  Además a lo largo de la carretera, por lo menos por los 300 km que llevamos conduciendo acá, siempre encuentras casas y villas, está muy poblado. Respecto a las motos, te cuento que acá hay luchas motos pequeñas y muchos moto taxis como los que se encuentran en Perú, y cuando digo muchos es MUCHOS. 

Hoy nos estamos quedando en una fundación maravillosa, tienen 30 niños huérfanos, dos de ellos ya van a la universidad, ayudan a familias con técnicas de agricultura y están muy enfocados en educación. Inicialmente nos íbamos a quedar acá por una noche, pero creo que estaremos por lo menos unos dos días.

Saludos y te quiero mucho




Acá pasamos Navidad.

Hacia la frontera entre Zambia y Tanzania.






sábado, 20 de diciembre de 2014

20 de diciembre, rumbo al lago Kariba en Zambia

— ¡A tierra! ¡A tierra! Ya son las seis. Le dije a Daniel tan pronto amaneció. Recogimos el campamento y salimos a las 6:30 con la ilusión de ir a Siavonca, estar un rato en el lago en la frontera con Zimbabue y continuar hacia Lusaca, la capital de Zambia.

Todo empezó muy bien, cruzamos sin ningún contratiempo el río que nos había detenido el día anterior y avanzamos un par de kilómetros por un destapao en muy buenas condiciones. Al llegar a una pequeña aldea nos desviamos por la carretera que nos debía conducir a Siavonga, y ahí empezó a ponerse difícil la situación. Esta era una vía en tierra sin ningún tipo de afirmado, la cual, con la suave llovizna que estaba cayendo, se convirtió en una pista jabonosa. Así, en cerca de dos horas, algunas caídas, y con la ayuda de un local que iba en su pequeña moto con acompañante a bordo, logramos avanzar 16 kilómetros y llegamos a otra pequeña Villa donde tomamos nuestro cereal con leche klim de desayuno. Después de visto lo visto, teníamos dos opciones: seguir otros 7 km de vía igual, y luego 70 de destapao hasta el pavimento o seguir 34 km por otra vía destapada. Pero como el día era joven, a eso de las 9:00 seguimos por la carretera mala, pero el impulso no nos duro ni un kilómetro, ya que el pantano hacía imposible continuar. Así que nos fuimos por la de 34 kilómetros, y esta resulto bastante buena, aunque con algunos trayectos de mucho barro.  

— ¡Huy se acabo la carretera!, le escuche decir a Daniel por el Intercom.
Y efectivamente no había más carretera, o por lo menos no como por la que íbamos. Así que nos acercamos a una choza a preguntar por donde seguíamos para Lusaca y nos dijeron que debíamos cruzar el río y continuar por unos cuantos kilómetros de trocha hasta encontrar la carretera principal. ¡Oh sorpresa! El río era enorme y no era posible pasarlo, y nos vimos obligados a dar media vuelta para deshacer lo recorrido. La lluvia se intensifico un poco y luego de llevar unos 20 km yo iba adelante, y después de una pequeña colina, una vez empezó la bajada, se me fue la moto de atrás y al suelo, y en ese mismo instante escucho por el Intercom un grito de Daniel, dejo la moto tirada y salgo corriendo como puedo, y él no decía nada más, creí que se había quebrado algo, pues cuando llegué aún tenía la moto encima pues también se había caído. Llevaba el visor abierto y se pegó con el parabrisas en una de sus cejas y por poco se la rompe. Un aldeano que pasaba nos ayudo a parar las motos, con toda la amabilidad del caso y sintiendo mucha pena por nosotros, no paraba de decir "sorry". Esta parte final de la carretera se hizo muy difícil, a duras penas se podía uno sostener de píe sobre ella. A la una de la tarde estábamos de nuevo donde desayunamos, y lo que hicimos fue comer otra porción de cereal para seguir y a las tres llegamos donde habíamos iniciado el día. Tan pronto salimos a la carretera buena empezamos a sentirle a las motos un ruido muy desagradable, y después de revisar nos dimos cuenta que era por la cantidad de barro que había metido donde va el piñón delantero, desarmamos y limpiamos y continuamos rumbo a Lusaca, donde llegamos a las 9 de la noche, ensopados hasta los huesos.

Saludos.




viernes, 19 de diciembre de 2014

18 de diciembre, Fumbo, Zambia

Para: Mauricio Gallo

¡Que más pues hombre Mauro!

Espero que al recibir esta carta, vos, Clara y tu familia se encuentren muy bien. Daniel y yo nos encontramos excelente gracias a Dios.  

Hoy salimos de Livingston rumbo al lago Kariba en Zambia, el lago artificial más grande del mundo,  atravesamos tres aguaceros durísimos. Después de 200 kilómetros tomamos un destapado muy entretenido, pues era por unas pequeñas montañas y muy curviado, y fue una delicia ya que llevábamos más de 3000 kilómetros de puras rectas.  
Todo iba de maravilla hasta que faltando unos 24 km de los 70 de destapao, nos encontramos con un río crecido por las lluvias, y puesto que ya eran las seis de la tarde decidimos quedarnos acá, Daniel conversó con unas señoras de la aldea para que nos permitieran acampar, así que armamos la carpa, hicimos la comida y conversamos un rato con los muchachos de la aldea.  Es muy bacana esa libertad que te da tu carpa y llevar comida, pues sabes que prácticamente en cualquier lado puedes pasar la noche.  

Hombre Mauro, recuerdo con mucho cariño la primera vez que leí sobre vos en la revista De Motos, sobre tu viaje al norte. Fuiste un héroe para mi y una inspiración. Aquello lo veía como una cosa de locos, inalcanzable para el resto de nosotros, pero ahí quedo sembrada la inquietud y acá estamos.  Gracias por habernos puesto a soñar con ese viaje a Alaska y el de Suramérica a la Ruta 40.

Daniel y yo te deseamos a vos, a Clara y a tu familia una feliz Navidad y un nuevo año lleno de kilómetros y sueños realizados.


Buena ruta, 

Pedro Gómez
ColombiaRTW
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Fumbo
latitude: -16.630898
longitude: 27.772690

miércoles, 17 de diciembre de 2014

17 de diciembre, Overlanders Mission, Zambia

#QueMasPues

Nos estamos quedando en una misión cristiana, que tiene su base a unos 13 kilómetros de la frontera entre Zambia y Zimbabue,  al borde del cañón del río Zambezi.  El objetivo que tienen es enseñarle a las comunidades a vivir mejor y toman como base la Biblia y la agricultura. Además tienen unos proyectos para hacer pozos de agua cerca a las villas, de tal forma que los niños no tengan que caminar 10 km para recoger agua y el tiempo se lo puedan dedicar a estudiar, además de mejorar la salud. El trabajo lo hacen con misioneros que vienen de todas partes del mundo, y la temporada es de mayo a agosto, y van y vienen al rededor de 120 personas. Las expediciones a las aldeas son de unos 10 días y las hacen en 10 enormes camiones que tienen adaptados para tal fin.  Pete, uno de los encargados, es un ingeniero Mecanico de EEUU y lleva en la misión 5 años. Cada misionero se debe financiar por si solo, y muchos lo que hacen es que en sus comunidades y amigos tienen patrocinadores que les ayudan con 10 o 20 dólares mensuales. 

Nos ha impactado mucho como estas personas dejan de alguna forma de lado sus vidas para dedicarlas por completo al servicio de los demás.   

Ayer comiendo con ellos paso algo curioso que me gusto mucho, y es que hemos tenido la oportunidad en Sudáfrica y acá en Zambia, de quedarnos con personas que acostumbran agradecer a Dios antes de comer, incluso en los restaurantes, pues bien, ayer en la cena con Pete y Bef (otra misionera) a la hora de agradecer, Daniel tomo la palabra y lo hizo él, a mi me llenó de emoción ese detalle, me conmovió que lo hiciera y lo que dijo.

Pasando a temas más mundanos, ayer salí a correr con los alrededores y en el dia lo que hicimos fue lavar ropa, Daniel trabajo un rato en los ensayos, y luego cambiamos aceite a las motos y lavamos los filtros de aire. Además resulta que a mis maletas les sigue entrando agua, una de ellas trate de impermeabilizarla con silicona gris en Pretoria, pero no funciono, y la otra a la que creí que no le entraba, después de los aguaceros de la semana pasada y esta tan duros, veo que si le entra. Así que lo otro que hicimos fue sacar todo para que se secara y aplicar silicona de nuevo.

Hoy volvimos a almorzar shima, que es una masa de maíz, similar al Pap de Sudáfrica, normalmente se acompaña con vegetales. hoy además nos dieron hormigas voladoras tostadas.

Mañana continuaremos nuestro camino, avanzaremos probablemente hasta el lago Kariba, el lago artificial mas grande del mundo.

Saludos.

Con amigos al Krugger y a disfrutar de la vida salvaje

Ir al Parque Krugger es muy costoso, si se va en un tour los precios son muy altos, así que la alternativa que queda es alquilar carro lo cual vale unos 14 dólares diarios,  y hacer el recorrido por cuenta propia pues no se permite el ingreso de moto. Esto era lo que íbamos a hacer Daniel y yo, cuando William nuestro couchsurfer nos dijo que él iba a conseguir a alguien que nos llevara, así que le pregunto a sus amigos y lo logró. Una amiga suya se ofreció a cambio del pago de los peajes y la gasolina, lo cual debíamos hacer de todas formas si alquilábamos el carro. Además cerca al parque ella tenia una tía que trabajaba en una enorme granja, en la cual nos quedamos la segunda noche.  

Viajamos de Pretoria a Hazyview, donde acampamos y al siguiente día nos dedicamos a recorrer la ruta Panorama, donde puedes ver algunas cascadas 

A propósito de la finca, que en realidad no es una finca, es una empresa que exporta dos millones de cajas de naranjas y las produce en 1200 hectáreas, hace jugo de naranja y tiene 150 hectáreas de banano.  Y además de los problemas normales de una empresa de este tipo tienen que vérselas con los babuinos, los micos y los hipopótamos, nos mostraron como a estos últimos  los van llevando a una de las doce represas que tienen y los van acorralando poco a poco en unas semanas y los atrapan y se los llevan a una reserva natural.  

En general la visita al parque es algo impresionante, pues tiene unas dimensiones que te hacen olvidar que estas es un parque, son dos millones de hectáreas, 320 kilómetros de largo y 60 km en su parte más ancha. Una vez ingresas, hay caminos pavimentados y otros en tierra bastante buenos, además hay algunos para 4x4.   La acción se lleva acabo en las primeras horas de la mañana y al finalizar la tarde, y para ver los animales lo más recomendable es hacerlo cerca a las fuentes de agua.  Hay de todo tipo de alojamiento, unos campamentos sencillos  para armar la carpa, con duchas pero sin electricidad, y otros más sofisticados que tienen para armar carpa, tienen tiendas de Safari, habitaciones, salones de conferencias, piscina, supermercado, estación de servicio, aeropuerto y alquiler de autos. Ofrecen caminatas diurnas y nocturnas, Daniel fue a una en la madrugada y lo acompañaban dos rangers armados.

Ver todos estos animales en su entorno natural es sobrecogedor, la forma en que se mueven los grandes elefantes y como juegan con el agua es encantadora, las jirafas son muy elegantes y verlas tomar agua te estresa, ya que las ves haciendo un enorme esfuerzo por agacharse al piso.  Y ver los rinocerontes y saber que están próximos a extinguirse te hace pensar en el valor de la vida en general.

Fueron 5 días magníficos.


Nuestro paso por Zimbabue

#QueMasPues Campeón

Hace días no te escribía. La llegada a Zimbabue nos recibió con una vida más cara, a pesar de ser un país más pobre que Sudafrica la gasolina, la comida y el alojamiento son más costosos. La gente aún recuerda la época en el 2009 en la que todos los habitantes en el país eran millonarios, aunque el dinero no valía nada, había billetes de hasta 100 trillones de dolares de Zimbabue, era más grande la bolsa donde llevaban el dinero que la bolsa que necesitaban para cargar lo que compraban, cada 24 horas el precio de las cosas de duplicaba. Al final el país cambio su moneda por el dólar americano en un intento desesperado por estabilizar la hiperinflacion que tenían. Una de las principales causas de los problemaslije que el gobierno expropio a los agricultores blancos de sus fincas y los expulso del país, y desafortunadamente los nuevos dueños no sabían administrar estas granjas y se fueron a la bancarrota.

sobre las carreteras, las principales son pavimentadas, están en una condición aceptable, y las comparten los carros con los carruajes tirados por burros. Son unos coches, no más grandes que los que se ven en Colombia, y los jalan entre tres 5 cinco burros de mediana alzada, van con bastante parsimonia pero constantes. Un tema curioso de las carreteras es que en los costados se encuentran automóviles, camionetas, camiones, buses y vehículos de todo tipo totalmente abandonados y destruidos, de los cuales no queda sino la carrocería, esto es debido a que no existe la industria chatarrera, así que estos restos forman parte del paisaje.

Y la gente es magnifica, amable a más no poder. En la carretera todos los que te encuentras te saludan con una enorme sonrisa de viejos amigos, y son muy expresivos. Cuando íbamos de Bulawayu a Victoria Falls, a mitad de camino paramos a buscar gasolina y en ninguna de las estaciones que nos habían dicho había, al final un señor accedió a vendernos 10 litros para que llegáramos, acá lo curioso fue que un joven, de no mas de 20 años, también estaba buscando comprar tres galones, conversamos un rato y luego se fue. Y unos 60 kilómetros mas adelante paramos en otra estación, y allí estaba él, tan pronto me vio se me abalanzo a saludarme y darme la mano y estaba brincando feliz por que ahí había gasolina, y continuaba dando,e la mano.

En Victoria Falls, nos quedamos donde una señora Coreana, quien tuvo una mala experiencia con Colombia, en 1997, su esposo trabajaba como alto ejecutivo de LG en Bogotá, lo secuestraron y por poco muere en cautiverio. Nos atendió muy bien, y dormimos muy cómodamente en su enorme casa, en la cual nos quedamos tres noches. para ir a las cataratas y que Daniel trabajara un día en lo que tiene que escribir para las universidades a las que se esta presentando.

La visita a las cataratas es algo indescriptible, el río Zambezi llega por una planicie y muy regado, aproximadamente un kilometro de ancho, cae a un cañón de unos 100 metros de altura para continuar abriendose paso por otros 1400 kilómetros hacia al mar. El salto de agua es increíble y sobrecojedor, ver esta maravilla de la naturaleza te pone apenar. La visita a este lugar me dejo muy contento.

Saludos.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Sueños sobre sueños

I cannot talk about my background history without talking about how my parents ended up studying in a university, and to talk about that I have to refer to my grandparents' dream. So lets start from the beginning; none of my 4 grandparents finished school. They lived in a time, where in Colombia only people with a really good income, could economically sustain them to finish their studies. That was not the case with them. So how come these 4 people managed to send their kids to the most expensive private university in Medellin at the time?.

The answer is more complicated than it seems, they had a very big dream. They were going to put their souls into giving their kids all the opportunities, that they did not have, with regards to education. They woke up every morning with only that goal in mind. After a lot of work and an equal amount of frustration and disappointments, they triumphed in their endeavors. My maternal grandfather found a job in a company where they would grant scholarships to all of his children, as long as they kept the grades above a certain requisite. While my grandmother did all the household duties, my mother could focus on what was important - her studies. On the other hand, my other grandfather lived in a small town. He woke up every morning at 4:00 am to work on his farm, and later with his wife worked in a small supermarket that they owned. In doing so, they could pay for the education of all their children. Since the day they shared this history with me, I felt extremely proud of them and gained a firm belief that dreams are much more than just dreams. Dreams are goals to be achieved, but to accomplish them you will need to wake up every morning with the clear idea of your responsibilities.

My parents didn't waste the education that was given to them. After finishing a degree in Computer Engineering, my father decided to take ownership of his own destiny. He started a company with his business partners, and my mother joined and supported him in the business later on.
In my early years I received the amazing opportunity to spend a great deal of time with my grandparents. I listened to all the stories and details about their childhood. They taught me about the importance of being humble, by understanding that even, when they succeeded in their lives, they still had a great heart, just like when they were little. While I was growing up, my parents also got to spend time with me. But another consequence of me growing up was that I also became progressively more independent, something quite uncommon in Colombia. My parents noticed it and allowed me to have freedom, in a particular way, they sent me to camps and places where they believed I could learn something. So first it was a couple of weeks to a summer farm camp, then a month and a half to Canada and finally six months on my own to New Zealand.

As a final note, I was raised with an entrepreneurship mentality. I am powered by the belief that dreams can indeed come true and in order to do that, you have to be passionate, work hard and most importantly, stay humble. My father wanted to teach me another lesson with regards to people. He want me to see that there is good people all around the world, regardless of their color, religion and nationality. The best way to do this is by traveling, so we decided to travel the world by motorcycle! This is my current mission...

Por Daniel Gómez

sábado, 13 de diciembre de 2014

De Sudáfrica a Zimbabue, 13 de diciembre, Victoria Falls

¡Que más pues Campeón!

De Sudáfrica a Zimbabue.

Son las 10:30 a.m., el sol es abrazador y la cola para hacer inmigración en el lado de Sudáfrica parece no tener fin. Daniel se pone al final con la seguridad de que avanzaremos rápido y podremos hacer los 300 km hasta Bulawayu.

11:30 a.m.  Hola hijo ¿cómo vas?, te traje agua. —Nada papa esto está muy lento, me responde ya sudando. 
Ha avanzado solo un par de metros, me quedo en la cola y él va a descansar. Al cabo de media hora empiezo a sudar copiosamente y a sentir el fuerte olor de las personas, todos negros, es un olor muy penetrante similar a la cebolla. Seguramente yo les huelo a vaca o a quien sabe que hedor bien feo.

12:30, logré avanzar otro metro y las personas que están con nosotros en la cola ya saben toda nuestra historia. Daniel logra hacer el papeleo de las motos con un oficial de aduanas que encontró afuera. El calor es insoportable y no hay sombra donde refugiarse. A un oficial que pasaba le  logro preguntar: —¿Qué pasa oficial, esto no se mueve? —todo está bien, siga en la cola. Me responde y se aleja a fumarse un cigarrillo.

1:30 p.m. Y avanzamos otro poco,  ya nos encontramos a solo 10 metros de la oficina de inmigración. Acá nos quedamos estancados, y vemos como los tramitadores entran y salen de la oficina sin ningún problema, por 100 Rands conseguían el sello en el pasaporte. Algunos viajeros, tratan de colarse y un enorme vigilante negro y muy mal encarado los saca a rastras y los amenaza con un bolillo tratando de mantener la fila "ordenada", pero contra los tramitadores no hace nadie nada.

2:30 p.m. Seguimos Daniel y yo en la cola, ante la inminencia de entrar y a lo enérgico del vigilante cuidando su cola, ni nos atrevemos a ir al baño para no ir a perder el puesto.
 
3:00 p.m. Pasa de nuevo el mismo oficial, lo llamo y nos reconoce, pues somos los únicos blancos en la cola, note sorprende de que aún estemos ahí. Se aleja y al frente de la cola da algunas instrucciones y se empieza mover la cola.  Media hora más tarde logramos ingresar a la oficina de inmigración donde hay 5 personas atendiendo.  
Así después de 5 horas y media logramos sellar nuestros pasaportes, nos despedimos de nuestros amigos de la cola y salimos rumbo a las oficinas de inmigración y aduanas de Zimbabue, una oficina en la que lo único que parece bien tenido, es el retrato colgado en la pared del eterno presidente Mugabe, el resto del lugar parace salido de un cuento de García Márquez, las paredes sucias y desteñidas, un aire acondicionado que lleva años sin funcionar fiel testigo del deterioro del país.  

El tramite  la visa fue rápido, despues de saludar a a uno de los amigos que hicimos en la cola de Sudáfrica, simplemente presentamos la carta que nos llegó por correo en repuesta a la solicitud en linea que hicimos, llenamos un formulario, pagamos los 30 dólares y listo.  Pero para el ingreso de las motos eso fue otra historia. primero había que pagar el peaje del puente y el derecho al uso de las vías, para lo que nos tomamos tan solo 5 minuto, y así, con la moral renovada nos fuimos a la ventanilla para entregar el Carnet de passage en douane, y al llegar continuamos optimistas, pues la cola era de tan solo un par de metros. Paso una hora y seguíamos en el mismo punto, llegó la noche y avanzamos medio metro, le preguntamos al supervisor y nos dijo que siguiéramos en la cola. Al fin, después de tres horas logramos finalizar esta vuelta, luego fuimos por los sellos de la policía, los cuales obtuvimos sin ninguna demora, ya solo quedaba la inspección de los vehículos, así que nos dirigimos a la ventanilla de aduanas y falto poco para desmayarnos apenas vimos la interminable cola que había, pues por ahí pasaban no solo los que tenían vehículo, sino todos los que llevaran alguna mercancía en los buses. Nos acercamos a la ventanilla y le preguntamos a un oficial al respecto, y de la manera más sorprendente nos dijo que sí,  que ahí era, pero que le entregáramos el documento y lo selló de una.  

Después de 10 horas logramos ingresar nosotros y las motos a Zimbabue, y lo primero que nos encontramos fue con un timador. Resulta que los vehículos necesitan llevar en la parte tracera algún material reflectivo y nuestras motos no lo tenían, y un joven de los que cuidaban los carros nos ofreció cuatro pedazos de cinta, después de revisar la calidad y del debido regateo le pedimos que los pegara,  al disponernos a pagar paso un carro y los ilumino, y para nuestra sorpresa era solo papel adhesivo de color rojo.

Después  de 10 horas en la frontera, a las 8:30 p.m. nos dispusimos a buscar una zona de camping, y luego de deambular casi media hora por el pueblo preguntando, encontramos un lodge, pero lo más barato que tenían era a cuarenta dólares.  La recepcionista no podía rebajar, pero llamo al administrador para ver si podíamos armar la carpa, al final nos permitieron acampar por diez dolares en un cuarto que estaban construyendo, con baño y electricidad, y hablamos largo rato sobre Zimbabue y Colombia.

Saludos.