viernes, 30 de mayo de 2014

San Gil, y la primera salida larga

La idea era probar la moto en un viaje continuo de 500 km. Lo primero con lo que me encontré luego de un par de horas de viaje fue que la modificación que le hice al asiento no fue tan buena idea, pues quedaba con las rodillas muy dobladas y la incomodidad era grande.
Por lo demás la moto se comportó muy bien hasta Lebrija, allí se me apagó, y lo que pasaba era que una adecuación que le hicimos lubricar la cadena, tenía una falla, al calentarse se dobló una manguera e impedía la succión de gasolina, con tan buena suerte que en un taller al frente de donde me varé me ayudaron a identificar el problema y corregirlo de una, tan solo cortamos unos 3 cm de esa manguera, la re-enrutamos y listo.

Siguiendo con lo del asiento, para el regreso le compre una espuma para subirlo unos 7 cm, y eso si fue todo un éxito.

Y lo que fui a hacer a San Gil, fue participar en una carrera de trail de 48 km, en la cual me fue de maravilla, ocupé el puesto 10 de mi categoría y el 37 de la general.  Tuve dos momentos que me llenaron de alegría, el primero fue llegando a Cabrera, en una bajada de 2 km muy técnica, donde se me facilita mucho, sin necesidad de correr, bajar muy rápido, allí adelante a un gran número de personas. Y el otro momento fue en un ascenso de 2.5 km, entre el km 27 y el 30, allí a pleno sol, subí a un muy buen ritmo y adelanté a más de 20 personas en esa subida, a algunos los encontraba sentados e incluso había uno mareado por el golpe de calor. Y de ahí en adelante, solo me dieron alcance en la bajada final un par de personas.


Después de 30 km de competencia

Con el Cañol del Chicamoca al fondo

Listos en la salida en Villa Nueva


Para recordar a los que adelanté


Con la satisfacción del deber cumplido